El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) revela el verdadero costo de vivir con dignidad en Argentina: $2,802,755.
En un país donde la inflación mensual alcanza el 3,4%, el ingreso mínimo necesario para «vivir con dignidad» se ha convertido en una cifra alarmante. El reciente informe difundido por el FreSU ha sacudido al país, revelando que la mayoría de las empresas están detrás del aumento de precios que ha dejado a los trabajadores en una situación precaria.
Según Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE y uno de los impulsores del FreSU, la destrucción de salarios se ha convertido en una política pública bajo el gobierno actual. Los aumentos salariales han estado por debajo de la inflación, dejando a los trabajadores cada vez más lejos de poder vivir con dignidad.
El estudio realizado por FreSU muestra que una familia necesita el equivalente a ocho salarios mínimos para cubrir sus necesidades básicas. Esta brecha evidencia el retraso en el ingreso mínimo y la falta de un salario digno para los trabajadores. Aguiar señala que el Gobierno ha derogado de facto el Consejo del Salario en Argentina, dejando a los trabajadores en una situación vulnerable.
La metodología de FreSU se basa en el enfoque histórico de la Federación Petrolera, que calcula el salario necesario para cubrir las necesidades básicas establecidas por la Constitución Nacional. El estudio desglosa los principales componentes del gasto, destacando la importancia de garantizar una alimentación adecuada, vivienda digna, educación, salud, transporte y recreación para todos los trabajadores.
La diferencia entre la canasta básica total medida por el INDEC y la canasta del FreSU refleja dos concepciones diferentes del ingreso necesario. Mientras que el INDEC se basa en un umbral mínimo de consumo, el cálculo sindical incorpora una noción más amplia de bienestar y dignidad.
El FreSU busca ser un espacio de articulación de sindicatos con posiciones críticas tanto del Gobierno como de la dirección de la CGT. Enfrentando medidas como la reforma laboral y la dirección económica actual, el FreSU busca una estrategia más confrontativa para defender los derechos de los trabajadores.
En un contexto de deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores, la difusión de la canasta del FreSU se presenta como una herramienta de presión en las negociaciones salariales y un insumo político en el debate sobre los ingresos. Con una inflación en aumento y salarios que no pueden seguir el ritmo, la discusión sobre los ingresos necesarios para vivir se ha convertido en un eje central de la disputa económica y social en Argentina.








