En esta noticia sobre el superávit de diciembre y las proyecciones hacia 2026, se revela que el déficit comercial con Brasil ha alcanzado su máximo en 8 años, generando preocupación en el ámbito económico argentino. Las importaciones han aumentado un 30%, mientras que las exportaciones han caído un 4,6% en el año, lo que ha resultado en un déficit de 5.200 millones de dólares. Este resultado es el más alto desde 2017, cuando el déficit llegó a los $8.184 millones.
El sector automotriz ha sido uno de los principales responsables de este desequilibrio comercial, con un crecimiento del 69% en las importaciones desde Brasil y una caída del 76% en las exportaciones. Este aumento del déficit se esperaba en un año de recuperación económica y apertura comercial, con cambios significativos en varios sectores.
En diciembre, sin embargo, Argentina logró registrar un superávit de US$ 26 millones, tras 16 meses en números rojos. Las importaciones totalizaron 1.042 millones de dólares, con una caída del 19,6% anual, mientras que las exportaciones cayeron un 14,1%. El sector automotriz tuvo una caída del 73% en sus importaciones, aunque menor que la caída en las exportaciones.
Para el año 2026, se espera que el déficit comercial se mantenga en niveles similares, con un tipo de cambio real estable y una tasa de crecimiento ligeramente menor que en 2025. Brasil también experimentará un crecimiento moderado, con un consumo más controlado debido a la inflación y la incertidumbre política. La apreciación esperada del real será favorable para la balanza comercial bilateral.
En resumen, el desequilibrio comercial con Brasil representa un desafío para la economía argentina, que deberá buscar estrategias para equilibrar las importaciones y exportaciones en los próximos años. Las proyecciones para 2026 indican un escenario estable, pero con desafíos por delante en un contexto económico global cambiante.








