

En un mundo marcado por el estrés y las interminables horas frente a las pantallas, encontrar formas sencillas de relajarse y dormir Puede parecer un desafío. Sin embargo, un estudio reciente indica que dedicar unos minutos a la lectura antes de acostarse puede ser la clave para conseguir un sueño nocturno reparador.
Leer también

Según investigadores de la Universidad de Sussex, Reino Unido, Leer sólo seis minutos antes de acostarse puede reducir los niveles de estrés hasta en un 70%. Este hábito actúa como un alivio para la mente, desviando la atención de las preocupaciones diarias y ayudando a la transición al sueño.
Leer por la noche permite que el cerebro desconecte de los pensamientos ansiosos, creando un espacio de calma y bienestar. Además, es una actividad que no sólo mejora el descanso, sino que también enriquece el bagaje cultural y amplía el vocabulario de los lectores.

Lectura. (Foto: Pexels)
Cómo integrar la lectura en tu rutina nocturna para mejorar el sueño
Incorporar este hábito no requiere grandes cambios ni compromisos de tiempo excesivos. Sólo necesitas:
- Elija un libro de interés que sea relajante y atractivo.
- Apague las pantallas al menos 30 minutos antes de acostarse.
- Reserva entre 6 y 10 minutos para leer en un ambiente cómodo y tranquilo.
Esta práctica es ideal para desconectar de los estímulos tecnológicos, que muchas veces interfieren en el sueño. Para los expertos, es clave optar por géneros que promuevan la relajación y eviten emociones intensas.

Es una fecha que busca fomentar el hábito de la lectura, así como promover estos espacios (Foto: Adobe Stock)
Entre las más sugeridas se encuentran la ficción ligera con historias sencillas y envolventes que no generan tensión. También Puedes optar por libros de desarrollo personal o mindfulness que tengan mensajes positivos que inspiren calma. Lo importante es que el contenido sea acorde a tus gustos y no implique demasiada concentración ni emociones intensas.
Según los especialistas, con tan solo unos minutos de lectura cada noche, no sólo lograrás un sueño más profundo, sino que también estarás cultivando un hábito saludable que puede marcar una diferencia en tu calidad de vida, especialmente si padeciste insomnio. o estrés.








