El poder en América Latina: ¿Una nueva era de intervencionismo?
En medio de la calma aparente de la política latinoamericana, una serie de movimientos y declaraciones recientes parecen apuntar hacia un cambio significativo en la postura de Estados Unidos hacia la región. Todo comienza con una imagen: Marco Rubio, rodeado de autoridades del Comando Sur de Estados Unidos, posando con el general Frank Donovan y un mapa de Cuba de fondo. ¿Qué significado tiene esta fotografía? ¿Es solo una coincidencia o hay un mensaje oculto detrás de ella?
Las palabras de Rubio no dejan lugar a dudas. En un tono más duro que nunca, el senador estadounidense asegura que el status quo en Cuba es inaceptable. Señala el colapso económico y social del país caribeño, así como la presencia de potencias hostiles a los intereses de Estados Unidos en la isla. Además, advierte sobre la vigilancia china de las telecomunicaciones desde bases cercanas a Florida, lo que representa una amenaza directa para la seguridad nacional.
Pero las acciones van más allá de las palabras. El embargo reforzado contra Cuba se ha intensificado, afectando directamente a GAESA, el conglomerado controlado por los militares cubanos que maneja gran parte de la economía de la isla. Las sanciones no se detienen ahí, alcanzando incluso al presidente ejecutivo de Moa Nickel SA, una empresa minero-metalúrgica de vital importancia para el régimen castrista.
Todo esto se enmarca en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que coloca al continente americano en el centro de sus prioridades. ¿Qué significa esto para América Latina? ¿Estamos presenciando el regreso de Estados Unidos a la región, con Cuba como próximo objetivo después de Venezuela?
Los movimientos militares también son parte de esta ecuación. El Comando Sur anuncia la creación del Comando de Guerra Autónoma, dedicado al uso de plataformas autónomas en el Caribe y Sudamérica. ¿Estamos ante una nueva doctrina de intervencionismo militar en la región? Las similitudes con lo ocurrido antes de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela son evidentes.
Pero no solo Cuba está en la mira de Estados Unidos. México también es un objetivo prioritario, especialmente ante la creciente influencia de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico. Trump no descarta la posibilidad de intervenir militarmente en territorio mexicano si el gobierno no actúa contra los cárteles, lo que ha generado tensiones con la administración de Claudia Sheinbaum.
En Brasil, la situación política se vuelve aún más compleja con la inesperada competencia entre Lula y Flávio Bolsonaro en las próximas elecciones. El ex presidente brasileño viaja a Washington en busca de apoyo, pero también con la preocupación de no verse influenciado por Trump en la contienda electoral.
En medio de estas incertidumbres y tensiones, América Latina se enfrenta a un escenario de cambio y redefinición de las relaciones de poder en la región. ¿Estamos ante una nueva era de intervencionismo estadounidense en nuestro continente? Las próximas semanas y meses serán clave para desentrañar esta compleja trama geopolítica que se teje en nuestra propia puerta.








