Con el fallecimiento del maestro del cine de terror Wes Craven, se celebra el décimo aniversario este agosto viendo cómo una de sus últimas películas, Ojo rojo, se destaca en Netflix 20 años después de su lanzamiento. Este tenso thriller psicológico protagonizado por Cillian Murphy y Rachel McAdams se convirtió en una sorpresa exitosa para el venerado director de terror, obteniendo algunas de las mejores críticas de su carrera.
Veinte años después, Ojo rojo sigue siendo un fascinante thriller lleno de tensión que demuestra el talento de Craven para manejar la tensión, el suspenso y la acción impredecible. Para los fanáticos de Craven que no han experimentado esta película, es hora de embarcarse en un viaje de 85 minutos lleno de adrenalina y actuaciones destacadas de Murphy y McAdams.
¿De qué se trata ‘Ojo rojo’?
Escrita por Carl Ellsworth a partir de una historia concebida con Don Foos, Ojo rojo es un thriller psicológico breve que demuestra la versatilidad de Craven más allá de las películas de terror. La historia sigue a Lisa Reisert (McAdams), quien aborda un vuelo de ojos rojos de Dallas a Miami para asistir al funeral de su abuela.
Antes de abordar el avión, Lisa se encuentra con Jackson Rippner (Murphy), un hombre encantador que también se dirige a Miami. Lo que comienza como un encuentro casual se convierte en un juego sádico cuando Jackson revela sus verdaderas intenciones de usar a Lisa para acceder al Diputado de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
A lo largo de la película, Lisa se ve inmersa en una lucha por su vida contra Jackson, demostrando su valentía y determinación en medio de la adversidad. La trama se desarrolla con giros inesperados y momentos llenos de suspense que mantienen al espectador al borde del asiento.
‘Aclamación crítica y comercial de Ojo Rojo’
La película ha sido elogiada tanto por la crítica como por el público, destacando la actuación de los protagonistas y la habilidad de Craven para crear una atmósfera cargada de tensión. Con una duración ágil de 85 minutos, Ojo rojo es un ejemplo de cómo el cine de suspenso puede mantener al espectador cautivado de principio a fin.








