«El hidrógeno verde chileno puede servir para la transición energética global»

Según el ministro de Energía, Diego Pardow, su alta capacidad eólica y solar la sitúan en un lugar capaz de facilitar este proceso.

Chile llegó a la Cumbre del Clima COP27 en Egipto con la intención de mostrar los avances que ha tenido en la descarbonización de su matriz energéticauna serie de políticas energéticas a través de las cuales se propone convertirse en país carbono neutral a más tardar en 2050.

Uno de los puntos centrales de su política energética es su alta capacidad eólica y solar para producir electricidad, lo que, según el ministro de Energía de Chile, Diego Pardow, coloca al país en una buena posición para ser un gran productor de hidrógeno verde, un alternativa que, anticipa, puede «servir al resto del mundo ante la transición energética».

En una entrevista con Radio France International (RFI) en Egipto, Pardow también se refirió al potencial del litio y el cobre en la transición, su plan para vender coches 100% eléctricos y su objetivo principal de lograr la neutralidad de carbono.




Áreas de procesamiento de litio en el desierto de Atacama, en el norte de Chile. Foto: AFP

–Chile aspira a ser uno de los principales exportadores mundiales de hidrógeno verde gracias a su potencial de generación de energía solar. Pero la producción de este tipo de combustible ecológico sigue siendo muy costosa. Y transportarlo también será muy costoso, debido a su peligrosidad. ¿Cómo puedes abaratar tu producción?

–De hecho, la demanda internacional de hidrógeno verde aún no se ha producido. Para que esto ocurra, es necesario que los países industrializados mantengan sus calendarios para implementar los instrumentos correctivos que hagan internalizar los costos de los combustibles fósiles. Usar combustibles fósiles es como hacer trampa: liberas dióxido de carbono a la atmósfera y no corres con el coste de ello.

Una vez que tengamos estos instrumentos correctores para no liberar libremente gases de efecto invernadero a la atmósfera, el hidrógeno verde será competitivo en términos de costos de superficie con combustibles fósiles. Eso en realidad no ha sucedido todavía.

Pero más que hablar de una industria exportadora, que es parte de nuestra estrategia nacional, es interesante pensar en la industria del hidrógeno verde como una forma de transitar de una economía centrada en los combustibles fósiles hacia una economía más sustentable.

Vemos en verde hidrógeno como un manera de reemplazar la vieja operación de aceite que tenía Magallanes y también reemplazar la operación de generación a carbón en el norte del país para alimentar la industria minera.

–Chile se ha propuesto ser carbono neutral al 2050: ¿cómo logrará esta ambiciosa meta? Para ello, Chile deberá reducir su dependencia del carbón, una energía fósil que emite grandes cantidades de CO2.

–Hay dos cosas. Uno es el compromiso con la neutralidad de carbono. otro es el Compromiso de cierre gradual de centrales térmicas de carbón. En el caso de las centrales térmicas de carbón, lo que necesitamos es reponer no solo la cantidad de megas generados, sino también las características de estas centrales: además de proporcionar electricidad, brindan flexibilidad para los picos de demanda.

Ya tenemos un gran número de generación eólica y fotovoltaica. Un tercio de nuestra capacidad de generación proviene del viento y el sol, pero el viento varía durante el año y el sol solo existe durante el día. No pueden brindarle esa flexibilidad que necesitamos. Necesitamos abordar eso desde una perspectiva tecnológica.

–La ​​demanda mundial de litio para baterías de automóviles eléctricos está creciendo. Chile tiene grandes reservas que explotará. Pero esta actividad minera es contradictoria con la voluntad del presidente Boric de limitar el extractivismo desmedido que agota las reservas de agua.

–Existen diferentes tecnologías para explotar el litio. Algunos de ellos consumen mucha agua, otros consumen menos. Pero tanto el litio como el cobre y el hidrógeno verde van a servir al resto del planeta para hacer su transición energética. Estamos dispuestos a colaborar en este sentido.

Pero desde una perspectiva estrictamente nacional, vemos en esta industria una forma de migrar hacia industrias más complejas y sustentables que las que tenemos actualmente. Hay comunidades económicas que dependen del carbón, si las sacas de circulación, hay que poner algo en su lugar para apropiarse de los trabajos que paga la clase media. El hidrógeno verde es solo eso. La idea es producirlo con energías renovablessolar o eólica.

–Aquí en la COP27 hay un sector de ONG y Estados –tres por el momento– que impulsan un proyecto de tratado para la no proliferación de combustibles fósiles. ¿Chile se suma a la idea?

–Chile hoy decidimos incorporarnos a la coalición «Más allá del gas y el petróleo» (BOGA) para reducir gradualmente el número de exploraciones que aumentarán la capacidad de producción de combustibles fósiles. Chile no es productor de combustibles fósiles. Somos importadores netos. Nuestra contribución es más bien mostrar qué hay después del gas y el petróleo.

Lo que hay es un reto tecnológico importante para replicar esa flexibilidad de producir cuando uno quiere que da el petróleo, y en el caso del transporte juega un papel la electrificación de los coches, sobre todo en las ciudades. Pero para el transporte de larga distancia, las baterías no son la solución, por lo que necesitamos encontrar otras cosas como combustibles sintéticosamoníaco verde, son el tipo de cosas que estamos explorando.

Fuente: RFI

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