El mercado laboral argentino enfrenta una compleja realidad en el cuarto trimestre de 2025, según el último informe del INDEC basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Aunque el nivel de empleo se mantiene, los cambios en su composición reflejan un deterioro en la calidad del trabajo que no puede pasarse por alto.
Con 13,5 millones de personas ocupadas en el país, el informe revela que el 71,5% están asalariados, mientras que el 28,5% trabajan de forma independiente o no asalariada. Sin embargo, la cifra alarmante de 1,1 millones de argentinos desempleados eleva la tasa de desempleo al 7,5%, lo que indica un panorama preocupante.
A pesar de la estabilidad general en los indicadores, el desempleo ha aumentado significativamente en el último año, especialmente entre los jóvenes. La tasa de desempleo ha crecido más de 3 puntos porcentuales tanto en mujeres como en hombres de entre 14 y 29 años, lo que pone de manifiesto las dificultades para encontrar empleo en las nuevas generaciones.
La informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral argentino, con alrededor de 5,8 millones de personas trabajando en condiciones precarias o no registradas. Aunque la tasa de informalidad se ha mantenido estable, la pérdida de puestos de trabajo formales es evidente, lo que ha llevado a un aumento en el trabajo independiente y precario.
La consultora EconViews ha denominado este cambio en la dinámica laboral como la «Revolución Rappi», en la que el empleo formal está perdiendo terreno frente a formas de trabajo más inestables. El aumento en los registros de monotributo refleja el crecimiento del trabajo independiente, pero muchas veces estas situaciones conllevan ingresos más bajos y la falta de acceso a derechos laborales básicos.
El sector gastronómico se ha convertido en el principal generador de empleo en los últimos años, con 141.000 nuevos empleados entre 2023 y 2025. Sin embargo, gran parte de este crecimiento se debe a actividades informales o independientes, lo que ha llevado a una disminución en los ingresos promedio de los trabajadores en este sector.
Ante este panorama, el pluriempleo ha aumentado en los últimos años, ya que tener un solo trabajo ya no es suficiente para cubrir los gastos básicos. Muchos argentinos están optando por diversificar sus fuentes de ingresos, incluso en condiciones informales, lo que refleja la necesidad de adaptarse a un mercado laboral cada vez más complejo y precario.








