¡Récord histórico en el superávit comercial de Argentina!
En mayo, el balanza comercial del país alcanzó un hito impresionante, logrando un superávit comercial de 3.504 millones de dólares, el más alto para ese mes en más de dos décadas. Este logro fue impulsado principalmente por un notable aumento en las exportaciones de combustibles y energía.
El sector energético se ha consolidado como el gran protagonista del comercio exterior argentino, junto con el tradicional aporte del campo, que continúa liderando el podio exportador. Según datos del INDEC, las exportaciones alcanzaron un récord histórico de US$ 9.537 millones, con un impresionante crecimiento interanual del 34,4%. Este incremento se vio impulsado en gran medida por el complejo energético, que contribuyó significativamente al aumento total de las ventas externas.
En particular, los combustibles aportaron US$ 1.091 millones de los US$ 2.442 millones que incrementaron las exportaciones en comparación con mayo del año pasado. El petróleo crudo fue uno de los principales impulsores, triplicando sus exportaciones en términos interanuales y sumando 1.172 millones de dólares adicionales. Este desempeño refleja la consolidación de Vaca Muerta como uno de los principales generadores de divisas para la economía argentina.
La categoría de Combustibles y energía experimentó un crecimiento impresionante del 167,1% año tras año en valor, gracias a mayores volúmenes exportados y mejores precios internacionales. Este fenómeno también se vio reflejado en la equilibrio del sector, con un balance energético acumulado de 5.400 millones de dólares entre enero y mayo, frente a los US$ 3 mil millones registrados en el mismo período de 2025. Esto representa un crecimiento del 80% en el aporte neto del sector a los ingresos de divisas en un año.
Además del sector energético, el agricultura y minería también contribuyeron al crecimiento de las exportaciones. Los productos primarios experimentaron un crecimiento del 22,5%, impulsados por mayores ventas de soja y cereales, mientras que las manufacturas agrícolas avanzaron un 20,5%, gracias a los derivados del complejo sojero y las exportaciones de carne. La minería también aportó al crecimiento con mayores exportaciones de litio y oro.
A pesar de la importante contribución de la agricultura, el petróleo por sí solo representó más de un tercio del aumento total de las exportaciones del país. Este aporte permitió a Argentina alcanzar un superávit comercial de 11.783 millones de dólares en apenas cinco meses, prácticamente igualando el saldo registrado a lo largo de todo el año 2025.
¿Qué depara el futuro?
Según proyecciones de Abeceb, se espera que las exportaciones alcancen cerca de 100.000 millones de dólares, elevando la estimación de superávit comercial a más de 20 mil millones de dólares para 2026. A pesar de estos pronósticos favorables, se espera que el impulso pueda disminuir en los próximos meses.
De acuerdo a LCG, junio podría mostrar una menor liquidación del sector agrícola en comparación con mayo, aunque aún se mantendría en niveles elevados. Además, la caída del precio internacional del petróleo y la menor tensión geopolítica en Medio Oriente podrían moderar la contribución de las exportaciones de combustibles.
Por otro lado, el oro, que también había contribuido al crecimiento de las exportaciones, comenzó a desacelerarse junto con una menor incertidumbre global. A pesar de estos posibles desafíos, se espera que el segundo semestre mantenga niveles elevados en las exportaciones, aunque con un escenario menos favorable que en el primer semestre del año.
En resumen, a medida que la actividad económica se recupera, se espera que las importaciones también contribuyan, manteniendo niveles similares a los observados recientemente. A pesar de los posibles retos en el horizonte, la economía argentina continúa mostrando un desempeño sólido en su comercio exterior, con la energía como uno de los principales impulsores de este crecimiento excepcional.








