El Gobierno logra aprobar el Presupuesto después de años de lucha
El Gobierno finalmente consiguió aprobar el Presupuesto después de años de arduas negociaciones y difíciles desafíos. Con esta aprobación, comienza el buen trabajo de defender el ancla fiscal, que es el bastión inamovible del programa económico del país.
Un hito importante
El proyecto del Presupuesto comenzó con el revés del rechazo del Capítulo XI, que estipulaba la eliminación de la Ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia por Discapacidad, representando un gasto equivalente al 0,8% del PBI. El Gobierno argumentó que esta eliminación ponía en riesgo el objetivo de superávit del 1,5%. A pesar de este revés, la aprobación del Presupuesto es un hito significativo, ya que cumplir con esta exigencia era una de las condiciones impuestas por el FMI.
Desafíos en los ingresos y la actividad económica
Los ingresos seguirán siendo un desafío para el Gobierno, ya que se prevé una caída real anual del 2,4% en la recaudación para el año 2025. La atención se centrará en la actividad económica y el empleo, buscando impulsar la recaudación a través del IVA y las cotizaciones a la Seguridad Social. En cuanto a la actividad económica, el objetivo es un crecimiento del 5%, destacando la importancia de sectores como la agricultura y la intermediación financiera.
Reforma laboral y desafíos presupuestarios
En el frente del empleo, el objetivo del oficialismo es generar trabajo formal a través de la reforma laboral, que incluye la reducción de cotizaciones y costos no salariales. Sin embargo, expertos advierten que la creación de empleo solo se dará si la actividad económica crece, especialmente en sectores como la construcción, la industria y el comercio.
El desafío de mantener el superávit presupuestario se vuelve más complejo con el rechazo al Capítulo XI. El recorte en las partidas presupuestarias será necesario, priorizando aquellas que no estén indexadas o sin presupuestos mínimos de gasto. Sin embargo, el gasto en jubilaciones, que representa casi la mitad del gasto total, queda excluido de este recorte y ajusta por inflación.
En resumen, la aprobación del Presupuesto es un paso importante para el Gobierno, pero los desafíos en materia de ingresos, actividad económica y gasto presupuestario seguirán siendo una prioridad en los próximos años. Es fundamental mantener un equilibrio entre las necesidades del país y las exigencias del FMI para garantizar la estabilidad económica a largo plazo. ¡Regístrate gratis en El Cronista para estar al tanto de todas las novedades económicas y financieras!








