El desencanto de la sociedad argentina con la política se ha convertido en un tema recurrente en los últimos años. La falta de líderes, referentes o funcionarios con una imagen positiva ha llevado a que los ciudadanos se inclinen más por aquellos que son «menos odiados» que por aquellos que son realmente queridos. Ante las próximas elecciones legislativas, este escenario no parece cambiar, según las encuestas.
En este contexto, figuras como Javier Milei y sus seguidores suelen destacarse por encima de los candidatos peronistas o kirchneristas, así como de los del PRO. A pesar de que Milei ha experimentado una caída en su imagen en los últimos meses, sigue siendo uno de los pocos políticos que logra tener más opiniones positivas que negativas, a pesar de su postura de ajuste.
Por otro lado, la ex presidenta Cristina Kirchner ha logrado posicionarse como la favorita de la oposición, a pesar de que su imagen negativa también es alta y supera a la positiva en general. En medio de este panorama de desencanto, la consultora Zub’N Córdoba realizó una encuesta que reveló que el anti-mileísmo está en aumento, mientras que el kirchnerismo recuperaría terreno después de la condena de CFK.
En cuanto a la relación entre Javier Milei y su vicepresidente, Victoria Villarruel, las tensiones están en aumento. La última sesión en el Senado, en la que se aprobaron leyes que podrían afectar la gestión macroeconómica de Milei, llevó a que el presidente tildara a Villarruel de «traidora». Esta situación ha generado un distanciamiento entre ambos, con el gobierno anunciando que vetará todas las regulaciones aprobadas en esa sesión.
Según la encuesta de Zub’N Córdoba, la imagen de Milei es más negativa que la de Villarruel, pero el primero sigue manteniendo una ventaja en cuanto a la ponderación positiva. A pesar de las tensiones entre ambos, la figura de Milei sigue siendo la más aprobada por la sociedad, aunque su imagen negativa también es elevada.
En medio de un clima de descontento y desencanto con la política argentina, las próximas elecciones legislativas se presentan como un desafío para todos los actores políticos. La sociedad espera líderes que puedan generar confianza y representar sus intereses, en un contexto en el que la polarización y las tensiones internas parecen estar en aumento. En medio de una intensa campaña electoral, las mediciones de popularidad de los candidatos son más relevantes que nunca. Una encuesta reciente reveló datos sorprendentes sobre la percepción de los votantes hacia dos figuras clave: Milei y Villarruel. Según el estudio, el 0.6% de las marcas «no saben» qué pensar sobre Milei, mientras que el 6.2% dudan de la imagen de Villarruel.
Las mediciones muestran un panorama complejo y cambiante en la opinión pública. A medida que nos acercamos a las elecciones, la aprobación de la gestión del presidente ha experimentado altibajos. En septiembre, la aprobación cayó casi un 1%, mientras que la desaprobación aumentó un 0.8%. Estos cambios reflejan un clima de incertidumbre y descontento entre los votantes.
En cuanto a la percepción del presidente, los números son igualmente reveladores. Más de la mitad de los encuestados consideran que representa «un riesgo para la sociedad», mientras que un porcentaje significativo aún confía en su capacidad para generar un cambio positivo. Estas cifras reflejan la polarización y la división que caracterizan el actual escenario político.
La encuesta también revela las motivaciones detrás del voto de castigo o recompensa. Más del 50% de los encuestados planean castigar la gestión actual con su voto, mientras que un 38.3% buscan recompensarla. Estos resultados reflejan un profundo desencanto con la clase política y una creciente crisis de representación en la sociedad argentina.
En este contexto de polarización y descontento, las principales preocupaciones de los votantes se centran en la destrucción de las políticas estatales y públicas, así como en la percepción de un gobierno cruel. Estos temas superan en importancia al control de la inflación, lo que sugiere que la gestión del gobierno actual enfrenta desafíos significativos en su intento de ganarse la confianza de los ciudadanos.
La encuesta, realizada por Zubán Córdoba, se basó en 1300 casos en toda la República Argentina. Con un margen de error del +/- 2.71% y un nivel de confianza del 95%, los resultados ofrecen una visión detallada y precisa de la opinión pública en un momento crucial para el futuro del país.








