En un escenario común, un jugador adquiere un juego como Himno atraído por la promesa de un exosuit al estilo de Iron Man, volando libremente. Pueden disfrutar del juego en modos para un solo jugador o multijugador durante un período que puede variar desde unos pocos meses hasta varios años. Incluso pueden invertir dinero adicional en moneda del juego o microtransacciones para adquirir cosméticos, pases de batalla, entre otros. Sin embargo, repentinamente, se anuncia el cierre permanente de los servidores del juego adquirido, lo que lo vuelve funcionalmente inútil debido a su requerimiento de conexión a Internet, resultando en una pérdida de dinero.
Con la creciente incorporación de funcionalidades en línea en los juegos y la naturaleza volátil y costosa de los juegos de servicio en vivo, este problema se ha generalizado. Es en este contexto que surge la petición "Deja de matar juegos", que busca cambiar esta situación. Esta iniciativa tiene objetivos ambiciosos y se ha convertido en un campo de batalla ideológico en cuanto a la preservación de los juegos, contando con un importante respaldo que podría transformar el panorama de los juegos de servicio en vivo.
La petición "Deja de matar juegos" tiene como propósito fundamental poner fin a los cierres de servidores que impiden jugar completamente a los juegos adquiridos. Se insta a los editores que venden o licencian videojuegos a mantenerlos en un estado funcional reproducible. La petición cuenta con más de 1.1 millones de firmas en la Unión Europea y más de 154,000 en el Reino Unido.
Aunque no plantea directamente una solución al problema, la petición busca que los juegos siempre en línea sigan siendo jugables aun después de que sus servidores se cierren. El objetivo principal es atraer la atención gubernamental para que se puedan implementar regulaciones en la industria de los videojuegos. Hasta ahora, la petición ha superado el millón de firmas, lo que evidencia un respaldo significativo.
El movimiento "Deja de matar juegos" ha liderado Ross Scott, un reconocido YouTuber de juegos. Este movimiento ha cobrado relevancia en los últimos días, convirtiéndose en un tema central en sus redes sociales y canal de YouTube, donde comparte actualizaciones sobre la iniciativa.
En resumen, la petición "Deja de matar juegos" busca garantizar que los juegos adquiridos sigan siendo jugables incluso después de que los servidores cierren, generando un impacto significativo en la industria de los videojuegos y promoviendo la protección de los derechos de los consumidores en este ámbito.








