¡Impactante revelación! El fin de «El Mencho» y la nueva amenaza para el DEA
El muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho» confirmado tras el reciente operativo en la localidad de Tapalpa, ha sacudido la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y ha obligado a la DEA a reconfigurar sus objetivos prioritarios. Ahora, toda la atención se centra en quién es el mexicano que cabezas la lista del más buscado.
Jesús Alfredo Guzmán Salazar: la nueva amenaza del DEA
Después de la muerte de «El Mencho», el DEA ha puesto sus ojos en Jesús Alfredo Guzmán Salazar, conocido como «Alfredillo». Este líder del Cartel de Sinaloa e hijo del famoso narcotraficante Joaquín «El Chapo» Guzmán ha sido identificado como uno de los más buscados por la agencia desde 2018 debido a su implicación en el tráfico de drogas. Se le considera el principal coordinador logístico para el ingreso de fentanilo, cocaína y heroína a territorio estadounidense.

Recompensa millonaria por la captura de “Alfredillo”
Tras la debilidad mostrada por el CJNG luego de la muerte de «El Mencho», la DEA ha anunciado una recompensa de 10 millones de dólares por información que lleve al arresto de Jesús Alfredo Guzmán Salazar. Con 39 años, es descrito en su expediente como un individuo «armado y extremadamente peligroso», con una red de operaciones que abarca desde Sudamérica hasta las principales ciudades de la costa este de Estados Unidos.
Los expertos del DEA sospechan que «Alfredillo» se mueve entre la sierra de Sinaloa y zonas urbanas de alta plusvalía, donde se mezcla con la élite empresarial. Su capacidad de mando en el ámbito financiero y el control sobre las rutas de precursores químicos han sido clave para el resurgimiento del Cartel de Sinaloa en áreas antes dominadas por el CJNG.
Desafíos en la captura de “Alfredillo”
A pesar de la recompensa ofrecida por la DEA, la captura de «Alfredillo» se ha visto obstaculizada por el control territorial absoluto que el Cártel de Sinaloa tiene en zonas rurales, lo que les permite detectar cualquier incursión de fuerzas federales con anticipación. Aunque no enfrenta cargos penales directos en México, la falta de una solicitud de extradición específica limita la acción de las autoridades locales.
En conclusión, la DEA enfrenta un nuevo desafío con la figura de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, cuya captura se ha vuelto una prioridad absoluta para la agencia. Su perfil discreto pero poderoso lo convierte en una amenaza latente que requiere de estrategias precisas para su arresto y neutralización.







