El Gobierno regula el Fondo de Asistencia Laboral: una nueva forma de financiar las indemnizaciones por despido
El Gobierno anunció este lunes la regulación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una herramienta clave incorporada por la Ley 27.802 para cambiar la manera en que las empresas financian las indemnizaciones por despido. Esta medida, oficializada mediante el Decreto 408/2026, establece el funcionamiento operativo del sistema, permitiendo a los empleadores crear fondos específicos para cubrir futuras obligaciones laborales.
A pesar de que las regulaciones no eliminan el actual régimen de compensación, sí crean un mecanismo alternativo para financiar estos pagos por adelantado, reduciendo el impacto financiero que una separación masiva o inesperada puede generar. Las relaciones laborales del Estado Nacional y aquellas en las que ya existen mecanismos similares, como en la industria de la construcción, quedan excluidas de esta nueva normativa.
¿Cómo funcionará el Fondo de Asistencia al Empleo?
El plan prevé que las empresas realicen aportaciones periódicas a cuentas individuales asociadas a cada empleador. Estos recursos serán canalizados a través de vehículos regulados por la Comisión Nacional de Valores (CNV), adoptando la forma de fondos comunes de inversión o fideicomisos financieros especialmente autorizados para tal fin. Los movimientos vinculados al Fondo de Asistencia Laboral estarán exentos del impuesto a los créditos y débitos bancarios.
La administración de los recursos estará a cargo de entidades autorizadas por el mercado de capitales, mientras que la recaudación y derivación de los aportes se realizará a través de los mecanismos establecidos por ARCA. El objetivo es que los fondos acumulados puedan utilizarse para hacer frente a indemnizaciones u otras obligaciones laborales, pudiendo también ser utilizados a través de una cuenta individual para cada trabajador, con bienes separados que son «inalienables e inembargables».
¿Qué pasa con el trabajador si es despedido?
La normativa establece que los recursos acumulados serán afectados exclusivamente por el cumplimiento de las obligaciones laborales. Cuando se produzca una separación, el trabajador tendrá derecho a percibir las cantidades que correspondan de acuerdo con las normas del régimen aplicable. Además, se contempla la portabilidad de los derechos generados si el trabajador cambia de empleador y la empresa de destino también utiliza el sistema.
Qué cambios para las empresas
Desde una perspectiva empresarial, el principal beneficio del Fondo de Asistencia Laboral es la previsibilidad. En lugar de enfrentar una responsabilidad potencialmente grande al momento de la rescisión, las empresas podrán realizar contribuciones graduales a lo largo del tiempo. La normativa también prevé beneficios operativos y fiscales, con los movimientos vinculados al Fondo estando exentos del impuesto a los créditos y débitos bancarios.
El nuevo negocio que aparece detrás de la reforma
Las regulaciones no solo afectan a empleadores y trabajadores, sino que también incorporan un nuevo actor al sistema: el mercado de capitales. Los fondos de inversión comunes y los fideicomisos financieros gestionarán recursos que podrían alcanzar cantidades significativas si el plan logra generalizarse entre las empresas privadas. Por tanto, la CNV juega un papel central en la supervisión del sistema y en la autorización de los vehículos que gestionarán estos recursos.
El FAL y la “tensión fiscal”
Si bien el Fondo de Asistencia Laboral fue parte de la reforma laboral aprobada, su implementación se ha postergado en los últimos meses. La postulación se retrasará al segundo semestre, principalmente debido al impacto que el nuevo esquema podría tener en las cuentas públicas. El sistema prevé que una parte de las aportaciones que los empresarios realicen hoy puedan canalizarse hacia fondos destinados a cubrir indemnizaciones futuras. Esto ha generado preocupación sobre el impacto en las cuentas públicas y el superávit fiscal del Estado.
En conclusión, la regulación del Fondo de Asistencia Laboral representa un cambio significativo en la forma en que se financian las indemnizaciones por despido en Argentina. La implementación de este sistema busca brindar mayor previsibilidad a las empresas, seguridad jurídica a los trabajadores y una nueva oportunidad de negocio para el mercado de capitales. Sin embargo, la tensión fiscal y los impactos en las cuentas públicas plantean desafíos que deberán ser abordados en el proceso de implementación.








