La impactante historia de un niño blanco en medio del colonialismo en Zimbabwe
Las películas que representan el mundo a través de los ojos de un niño tienen capas fascinantes. A veces rebosan de fanatismo juvenil, en otros casos, muestran terror desenfrenado. A menudo, combinan ambos aspectos de manera extraña. Ejemplos como Ven a ver, Laberinto de Pan, De mediados de los años 90, Cerca y El proyecto de Florida colocan a los niños en el centro de narrativas divergentes. En 2025, llega el escritor, director y estrella Embeth Davidtz con su película No vayamos a los perros esta noche, basada en las impactantes memorias de Alexandra Fuller.
La historia sigue la tumultuosa infancia de Bobo Fuller, un niño de 8 años que crece en una granja en Zimbabwe durante la Guerra de Bush de Rhodesia. Interpretado por Lexi Venter, Bobo se mueve entre mundos, compartiendo juegos con una mujer africana llamada Sarah mientras experimenta las injusticias del neoimperialismo blanco representado por su familia.
La lucha de un niño por la verdad y la justicia
Venter guía magistralmente la película con su actuación, mostrando la inocencia y valentía de un niño en medio de un conflicto violento. La familia Fuller, con su madre alcohólica y su padre soldado, representa los remanentes del colonialismo en África. Nicola, la madre de Bobo, encarna la desesperanza y el miedo, convirtiendo la granja en un campo de batalla emocional.
La relación de Bobo con Sarah y Jacob, dos trabajadores africanos, refleja las tensiones raciales y el legado del pasado colonial. La película aborda temas profundos como el miedo, la violencia y la pobreza, mostrando la complejidad de la vida en medio de un conflicto nacional.
Una mirada auténtica a la infancia en tiempos turbulentos
El enfoque realista de Davidtz como directora se refleja en la búsqueda de un niño genuino para el papel principal, destacando la autenticidad de la historia. A través de la mirada de Bobo, la audiencia experimenta la confusión y el dolor de un niño en un mundo dividido por el color de la piel.
En resumen, No vayamos a los perros esta noche es una película que desafía al espectador a reflexionar sobre la historia de África y el legado del colonialismo. Con actuaciones impactantes y una dirección cautivadora, esta película promete ser un éxito en el Festival de Cine de Telluride y más allá.







