Guillermo del Toro: Un homenaje desde el dolor
El reconocido cineasta mexicano Guillermo del Toro vivió un momento profundamente emotivo durante su participación en el Festival Internacional de Cine de Palm Springs. Fue reconocido por su más reciente película, Frankenstein.
Un momento de dolor y reflexión
Al recibir el premio, Del Toro compartió una experiencia personal marcada por el dolor: la reciente muerte de su hermano mayor, ocurrida pocos días antes del evento.
El corazón que sigue latiendo
En su discurso, el cineasta señaló que, a pesar del golpe emocional, decidió asistir al festival porque la película representa una reflexión íntima sobre la condición humana. Destacó que «el corazón se puede romper y aún así seguir latiendo», una idea que conecta directamente con el proceso creativo y emocional detrás de Frankenstein.
La esencia de Frankenstein
Del Toro ha compartido en entrevistas anteriores que Frankenstein no es solo una historia de terror. Para él, la película es una exploración de la paternidad, la herencia emocional y la repetición de errores entre generaciones.
El perdón como camino de reflexión
A sus 60 años, Guillermo del Toro reconoce que está entrando en una fase de introspección marcada por la memoria y la reconciliación con el pasado. En este proceso, el perdón ocupa un lugar central, no solo hacia los demás, sino también hacia uno mismo.
Durante su discurso, Del Toro también recordó cómo, durante su infancia, él y su hermano solían jugar a Victor y Frankenstein, una metáfora que adquiere un significado más profundo después de la pérdida. Su presencia en Palm Springs le permitió ver la película desde una perspectiva más humana, lejos del espectáculo y más cerca de la fragilidad emocional que atraviesa a todas las personas.
En una entrevista, explicó que la película tiene un vínculo directo con su propia vida. «Es una película sobre mi padre y yo cuando yo era muy pequeño, sobre lo que se siente ser hijo y cómo, con el tiempo, el hijo se convierte en padre y repite muchos de los errores», dijo.
«Para mí, en esta etapa de la memoria, lo principal es el perdón. La capacidad de no olvidar, sino de perdonar», concluyó Guillermo del Toro, dejando claro que su obra y su vida hoy transitan el mismo camino de reflexión, duelo y humanidad.








