La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ha declarado una huelga de 24 horas en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en respuesta a la amenaza de 700 despidos y la eliminación de un tercio de las funciones del organismo. Esta medida ha generado un conflicto que se agrava desde que el Gobierno publicó la Resolución 42/26, que elimina cerca de 1.000 servicios de un total de 3.000 que prestaba el instituto.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, ha advertido que este recorte no solo afecta a los trabajadores de la organización, sino que también impacta en la producción y la salud pública en general. Asimismo, ha cuestionado el argumento oficial del déficit, ya que el INTI cuenta con superávit debido a que sus servicios son arancelados y pagados por empresas.
El sindicato ha denunciado la presencia de la Gendarmería Nacional en el interior del edificio central del instituto, ubicado en Villa Martelli, situación que han calificado como una «militarización» del inmueble.
El paro de ATE en el INTI se llevará a cabo el jueves 7 de mayo y durará 24 horas. Posteriormente, se convocará a una nueva asamblea el martes 12 de mayo en la sede del INTI para definir la continuidad del plan de acción. El gremio ha advertido que, si el Gobierno Nacional no revierte los recortes, las medidas de fuerza aumentarán.
El conflicto se intensificó aún más después de que el presidente del instituto, Miguel Romeo, tuviera que ser escoltado por fuerzas de seguridad durante su visita al inmueble la semana pasada.
La Resolución 42/26 prevé la eliminación de funciones en áreas sensibles para la industria y el consumo cotidiano, afectando servicios como pruebas microbiológicas en alimentos, control de contaminantes, análisis de la calidad del agua, metrología y calibración, pruebas para la industria y seguridad en el transporte. ATE ha señalado que varios de estos ensayos son realizados exclusivamente por el INTI en todo el país, por lo que su desmantelamiento implicaría que ciertos controles de calidad dejarían de realizarse o serían llevados a cabo por laboratorios privados sin la misma independencia técnica.
El gremio ha presentado tres protecciones judiciales para detener la aplicación de la resolución y ha advertido que, de no surtir efecto, el conflicto continuará aumentando. Es fundamental que se encuentre una solución que resguarde los servicios esenciales que brinda el INTI y que no afecte la calidad de los mismos ni la estabilidad laboral de sus trabajadores.








