El Festival Internacional del Globo (FIG) ha anunciado una novedad que ha causado revuelo y emoción entre los asistentes habituales y los nuevos interesados en este magno evento: la implementación del “Viernes de la Gente”. Esta iniciativa busca hacer del FIG un evento inclusivo, donde el acceso será gratuito para todos aquellos que deseen disfrutar de la inauguración el viernes 14 de noviembre por la mañana.
Una invitación a la diversión y el color
La edición 23 del FIG se llevará a cabo del 14 al 17 de noviembre en el Parque Metropolitano de la ciudad de León, Guanajuato. Se espera una afluencia de más de 400 mil asistentes y una derrama económica estimada de 850 millones de pesos. Este evento se ha convertido en uno de los más importantes del país y el más grande de América Latina en su tipo.
Un evento para todos
La Gobernadora de la Gente, Libia Dennise García Muñoz Ledo, ha destacado la importancia de hacer del FIG un espacio de armonía, convivencia familiar, inclusión y respeto por el medio ambiente. Con la implementación del “Viernes de la Gente”, se busca que todas las personas tengan la oportunidad de disfrutar de este espectáculo único sin importar su condición económica.
Un escaparate de talento y creatividad
Durante el FIG, se podrá disfrutar de más de 200 globos aerostáticos provenientes de 25 países, como Brasil, España, Estados Unidos, Taiwán, Suiza y Austria. Además, el Pabellón Marca Guanajuato exhibirá lo mejor de los productos locales, reflejando el talento y la creatividad de la gente de la región en sectores como el calzado, las artesanías, los vinos, los sombreros y la joyería.
Seguridad garantizada
Las autoridades han reforzado el Operativo Blindaje Carretero con el apoyo de la Guardia Nacional División Caminos, asegurando la seguridad de todos los visitantes durante el evento. Esto garantiza que las familias puedan disfrutar de todas las actividades programadas con tranquilidad y confianza.
Una experiencia inolvidable
El FIG se consolida como un evento turístico de gran relevancia a nivel nacional e internacional, atrayendo a visitantes de todas partes del mundo. Con la implementación del “Viernes de la Gente”, se espera que esta edición sea la más inclusiva y emocionante hasta la fecha, ofreciendo a todos la oportunidad de disfrutar de la magia de los globos aerostáticos y la diversidad cultural que el evento representa. ¡No te lo puedes perder! En un pequeño pueblo situado en las montañas, vivía una joven llamada Elena. Desde pequeña, Elena había sentido una fuerte conexión con la naturaleza que la rodeaba. Pasaba horas caminando por los senderos del bosque, observando a los pájaros y disfrutando del sonido del viento entre los árboles.
Un día, mientras exploraba una zona desconocida del bosque, Elena se encontró con una cueva oculta detrás de una cascada. Intrigada, decidió adentrarse en la cueva, sintiendo una extraña sensación de que algo importante la esperaba en su interior.
Al entrar, Elena descubrió un hermoso jardín subterráneo lleno de flores de colores vibrantes y plantas exóticas. En el centro del jardín, había una fuente de agua cristalina que emanaba una luz brillante y cálida. Elena se acercó a la fuente y, al tocar el agua, sintió una energía renovadora recorrer todo su cuerpo.
De repente, una voz suave y melodiosa resonó en la cueva. Era la voz de la Diosa de la Naturaleza, quien le habló a Elena con amor y sabiduría. La Diosa le reveló a Elena que había sido elegida para ser la guardiana del jardín subterráneo, un lugar sagrado donde la energía de la naturaleza fluía de forma pura y poderosa.
Elena aceptó con gratitud su misión y se comprometió a proteger y cuidar el jardín con todo su corazón. A partir de ese momento, su vida cambió por completo. Pasaba sus días en el jardín, aprendiendo de la Diosa y conectándose con la fuerza de la naturaleza de una manera más profunda y poderosa.
Con el tiempo, la fama de Elena como la guardiana del jardín subterráneo se extendió por todo el pueblo. Muchos acudían a ella en busca de consejo y sanación, pues se decía que sus manos tenían el poder de curar enfermedades y aliviar el sufrimiento.
Elena se convirtió en una figura venerada y respetada en la comunidad, y su conexión con la naturaleza inspiraba a todos a reconectar con su propia esencia y con el mundo que los rodeaba.
Así, la joven Elena encontró su propósito en la vida y se convirtió en un faro de luz y esperanza para todos aquellos que buscaban sanación y equilibrio en un mundo cada vez más desconectado de la naturaleza. Y el jardín subterráneo se convirtió en un lugar de paz y armonía donde todos podían encontrar consuelo y renovación.








