El equipo económico se encuentra en plena ebullición, preparando meticulosamente la llegada de la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, la próxima semana. Se rumorea que están trabajando en cifras positivas para presentarle, especialmente en lo que respecta a la inflación. Según fuentes cercanas al Gobierno, se espera que el piso mensual del 1% pronto se rompa, lo que sería un hito importante en la lucha contra la escalada de precios.
En una conferencia de prensa reciente, el portavoz Adrián Ravier explicó que la inflación podría cumplir con la premisa de Javier Milei de comenzar con «cero punto algo» a partir de agosto. ¿En qué datos se basa el Gobierno para respaldar esta afirmación? Ravier destacó que el Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM) se situó en un 1,1% en junio, lo que sugiere que podríamos estar cerca de superar el umbral del 1% en los próximos meses. Sin embargo, la situación del petróleo, que ha vuelto a superar los 90 dólares por barril de Brent, podría ejercer presión al alza sobre los precios de importación, lo que representa una amenaza para los planes del Gobierno.
Los economistas de LCG señalan que el fortalecimiento del dólar y el aumento del precio del petróleo podrían obligar a reajustar la estrategia de fijación de precios de los combustibles a nivel local. A pesar de la moderación observada en la inflación mayorista, la escalada de los precios del petróleo debido a conflictos internacionales podría revertir esta tendencia y poner en peligro la estabilidad económica.
En este contexto, los economistas se muestran cautos y advierten que la inflación seguirá moderándose gradualmente, proyectando que cerrará el año en torno al 30% anual. Aunque se celebran los avances en materia de desinflación, se estima que alcanzar una inflación de un solo dígito no será posible hasta 2028, según las previsiones del FMI. La estabilización de los precios requerirá tiempo y esfuerzo por parte de las autoridades económicas.
En cuanto al consumo interno, los expertos señalan que sigue siendo débil, lo que podría contribuir a la disminución de la inflación. El Gobierno apuesta por impulsar la producción vinculada a las exportaciones como motor de crecimiento, en lugar de estimular el mercado interno. La situación de la deuda y la morosidad de las familias también plantea desafíos para el modelo de consumo interno.
En resumen, el camino hacia una inflación más controlada y un crecimiento sostenible sigue siendo un desafío para el equipo económico. A medida que se acerca la visita de Kristalina Georgieva, las expectativas y las tensiones están en aumento, y será crucial para el Gobierno demostrar avances concretos en materia económica.








