El Senado avanza en la reforma de la Ley de Salud Mental: ¡Un cambio necesario y urgente para mejorar la atención!
En un pleno conjunto de comisiones, el Senado dio el primer paso esta semana en el tratamiento de la reforma de la Ley de Salud mental impulsado por el Poder Ejecutivo. Esta iniciativa busca actualizar la normativa vigente desde hace 15 años, que presenta limitaciones en su aplicación práctica. Este debate marca el inicio de una discusión de alto impacto social y sanitario.
Bajo el liderazgo de la comisión de Legislación General, con la participación de la comisión de Salud, funcionarios del área defendieron la necesidad de introducir cambios que permitan actuar con mayor anticipación en situaciones críticas y mejorar la respuesta del sistema sanitario.
Uno de los ejes centrales de la propuesta es redefinir los criterios de intervención. Se propone incorporar una noción más amplia vinculada a situaciones de grave riesgo para la persona o terceros, en lugar del concepto actual de «riesgo cierto e inminente». Como afirmó la directora nacional de Abordaje Integral de la Salud Mental, Liliana González: «Proponemos sustituir el término ‘riesgo ciertamente inminente’ por la categoría ‘situación de riesgo grave de daño a la vida o integridad psicofísica de la persona o de terceros'».
La reforma también busca introducir modificaciones en los procesos de hospitalización, con el objetivo de facilitar su implementación en casos críticos. Se establece la participación obligatoria de un psiquiatra dentro de los equipos interdisciplinarios, ampliando la red de atención ante la falta de infraestructura disponible, especialmente en lo que se refiere a camas y dispositivos especializados.
Otro punto relevante de la reforma es la articulación entre el sistema de salud y la Justicia. La propuesta contempla que, ante situaciones de riesgo, el Poder Judicial pueda intervenir para ordenar tratamientos u hospitalizaciones, reforzando el esquema de protección tanto de los pacientes como de su entorno.
Tras el inicio formal del tratamiento, el proyecto continuará su recorrido en encargos, donde se espera la incorporación de nuevos expositores y el análisis técnico de los cambios propuestos. La Comisión de Salud dispuso un salón intermedio para profundizar el debate y ampliar la discusión.
En resumen, esta reforma a la Ley de Salud Mental es un paso fundamental hacia una atención más efectiva y oportuna en situaciones críticas. Es un cambio de paradigma que busca garantizar una respuesta sensible y eficaz a las necesidades de salud mental de la población. ¡Es hora de priorizar la salud mental y brindar las herramientas necesarias para una atención integral y de calidad!








