Japón busca diversificar sus fuentes de suministro de aceite con acuerdo comercial con Mercosur
En medio de la crisis desatada en Oriente Medio que ha afectado el suministro de petróleo en diferentes países, Japón se encuentra en la búsqueda de alternativas para diversificar sus fuentes de suministro de aceite. Con el 90% de su petróleo importado de Oriente Medio, la nación asiática busca acelerar las negociaciones con el bloque común del sur de América Latina, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia.
El primer paso se dio en Paraguay, donde se comenzaron las conversaciones para establecer una alianza comercial. Si bien el enfoque principal está en el petróleo, Japón también busca diversificar sus fuentes de minerales críticos y tierras raras, así como reducir los aranceles sobre sus automóviles.
China es el principal proveedor de las tierras raras de Japón, lo que representa un riesgo para la economía japonesa debido a la dependencia de un solo país. Por ello, la búsqueda de nuevas fuentes de suministro se ha vuelto una prioridad para el país asiático.
Argentina, junto a otros países de la región, ha firmado acuerdos para garantizar el suministro de minerales críticos y desarrollar su procesamiento localmente, evitando así interrupciones en las cadenas de valor. Con iniciativas como el Súper RIGI, el Gobierno argentino busca incentivar las inversiones en sectores estratégicos como el desarrollo de baterías de litio y el procesamiento de cobre, fundamentales para la industria de los coches eléctricos.
Las negociaciones entre Mercosur y Japón no son nuevas, habiéndose celebrado la primera reunión del Marco de Asociación Estratégica en enero. Este mecanismo busca avanzar hacia un acuerdo comercial que beneficie a ambas partes, incluyendo discusiones sobre inversiones y cooperación económica.
En el caso de Argentina, el país sudamericano ocupa un lugar destacado como proveedor de importaciones de Japón, especialmente en productos como pescados, cereales, aluminio y carbonato de litio. A pesar de las barreras arancelarias impuestas por Japón en productos como la carne, los lácteos y la soja, existe un potencial de crecimiento en sectores como las carnes premium y la exportación de productos agrícolas.
Con Brasil como posible proveedor prioritario de petróleo para Japón, la producción local argentina también podría jugar un papel importante en este acuerdo comercial. La diversificación de las fuentes de suministro y la reducción de aranceles son clave en las negociaciones en curso entre Japón y Mercosur, en un escenario de incertidumbre global en el suministro de recursos fundamentales para la economía mundial.








