A pocos días de abandonar la Casa Blanca, Joe Biden se despide de los estadounidenses esta noche con un discurso -en horario de máxima audiencia televisiva- pretendía resaltar el legado de sus cuatro años al frente de la primera potencia mundial, pero el presidente saliente también quiere señalar los peligros que podría encarnar su sucesor, Donald Trump. «El alma de Estados Unidos está en juego» advirtió.
El demócrata, de 82 años, hablará a las 22, hora argentina, desde la Oficina Oval de la Casa Blanca, que será ocupada el próximo lunes por Trump, luego de que el traslado se produzca en un acto al mediodía en el Congreso.
Biden, que tuvo que retirarse de la carrera electoral y ceder su lugar a Kamala Harris porque su propio partido la consideraba no apta para otro mandato, En los últimos días busca arrojar luz sobre su gobierno y su legado, que se vio empañada por su salida prematura de la carrera electoral.
Antes del discurso, Biden publicó una carta dirigida a sus compatriotas en la que criticaba al presidente electo, de 78 años, aunque sin mencionarlo. “Me postulé para presidente porque creía que el alma de Estados Unidos estaba en juego. Estaba en juego la naturaleza misma de quiénes somos. Y ese sigue siendo el caso», dijo Biden en la carta.
«La historia está en vuestras manos», dijo a los estadounidenses. «El poder está en vuestras manos. La idea de Estados Unidos está en vuestras manos. Sólo tenemos que mantener la fe y recordar quiénes somos», añadió.
El mensaje de Biden se centró en Estados Unidos es más fuerte que hace cuatro años, al final del primer mandato de Trump, tras la pandemia de covid 19 y lo que califica como «el peor ataque» a la «democracia desde la guerra civil», en referencia al atentado del 6 de enero de 2021, pocos días antes de su toma de posesión, cuando una turba de partidarios de Trump irrumpió por la fuerza en el Congreso para intentar impedir que Biden asumiera el cargo.
Biden revisará los que considera los principales logros de su administración. El presidente afirmó estos días que Estados Unidos tiene la «la economía más fuerte del mundo» y que está reduciendo la inflación, aunque la subida de precios ha influido en la derrota electoral de los demócratas.
Tras alcanzar un pico de más del 9% anual a mediados de 2022, el más alto en 4 décadas, la inflación cayó sostenidamente hasta alcanzar el 2,9% en diciembre, con un aterrizaje suave que no comprometió el consumo ni el empleo. Pero millones de estadounidenses responsabilizaron a Biden del aumento de los precios, a pesar de que la inflación ha caído y los salarios han aumentado a buen ritmo.
Biden también destacará legislación clave al que atribuyó haber ayudado a la recuperación de la economía: el Plan de Rescate Estadounidense, un proyecto de ley de ayuda para el coronavirus que otorgó cheques de estímulo a los estadounidenses y miles de millones en ayuda para las pequeñas empresas; la Ley de Reducción de la Inflación, que es una enorme ley sobre clima, salud e impuestos; y la Ley CHIPS, un proyecto de ley multimillonario para impulsar la fabricación nacional de chips de computadora.
En los últimos días, Biden ha buscado varias veces resaltar su trabajo en diferentes áreas. El lunes, en el Departamento de Estado, Biden afirmó que Estados Unidos ahora estaba mejor posicionado en el escenario mundial y con sus socios clave que durante el primer mandato de Trump.
«Seguramente surgirá un nuevo desafío en los próximos meses y años», dijo Biden. «Pero aún así, está claro que mi administración está dejando a la próxima administración y a Estados Unidos con más amigos y alianzas más fuertes, cuyos adversarios son más débiles y están bajo presión».
Biden destacó El apoyo de su administración a Ucrania en medio de la invasión rusa. y las medidas adoptadas para reducir el poder de Irán. También defendió la retirada de las tropas de Afganistán, aunque el caos que acompañó a la retirada fue un duro golpe para su presidencia. En este ámbito, Biden cerrará su mandato con un acuerdo de alto el fuego entre Gaza e Israel que permitiría la liberación de los rehenes en poder de Hamás.
El 47% de los estadounidenses considera “terrible o pobre” la gestión de Biden según una reciente encuesta de AP. El 28% lo considera promedio y el 19% dice que fue “bueno o excelente”. Las cifras del presidente saliente están muy alejadas de las del final del mandato de Barack Obama, que obtuvo un 52% de votos favorables. Por otro lado, Biden supera a Trump, que obtuvo un 50% de votos desfavorables al final de su primer mandato.








