El impuesto de Iluminación, Barrido y Limpieza (ABL) es un cargo que pesa en el presupuesto de los hogares porteños, pero ¿sabías que los jubilados pueden quedar exentos de pagarlo? Sí, es posible, pero no es automático ni llega por correo. En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber para acceder a este beneficio y ahorrar dinero mes a mes.
¿Qué es el ABL y por qué es importante este beneficio?
El ABL es un impuesto municipal que financia servicios como el alumbrado público y la limpieza viaria. En los últimos años, las actualizaciones tarifarias aplicadas por el Gobierno de la Ciudad han impulsado los montos al alza, afectando directamente los bolsillos de muchos jubilados. La exención del 100% representa ahorros significativos para quienes cumplen con los requisitos establecidos.
¿Quién puede solicitar la exención?
La normativa contempla diferentes situaciones, no solo para propietarios, sino también para inquilinos bajo ciertas condiciones. Para acceder a la exención, los propietarios, copropietarios y usufructuarios deben cumplir requisitos como ser propietarios de una única propiedad destinada exclusivamente a vivienda familiar, no poseer otras propiedades, entre otros.
Jubilados que alquilan también pueden acceder a la exención, siempre y cuando el contrato de alquiler establezca que el inquilino es quien paga el ABL.
¿Qué documentación hay que presentar?
La documentación necesaria varía según la situación del solicitante, pero en términos generales se necesita el DNI del solicitante, último recibo de jubilación o pensión, escritura o título de propiedad del inmueble, entre otros documentos. El trámite se puede realizar de forma digital desde el sitio oficial de la AGIP, con la posibilidad de hacer un seguimiento online.
Algunos datos a tener en cuenta
Es importante recordar que el beneficio no es retroactivo, por lo que si no se solicitó antes, no se podrá recuperar lo pagado anteriormente. Además, la exención debe renovarse si cambian las condiciones del beneficiario, como nuevos ingresos o cambio de domicilio. La AGIP puede cruzar datos con otras entidades para verificar la información proporcionada.
En resumen, acceder a la exención del ABL puede significar un alivio para el bolsillo de muchos jubilados. Conocer los requisitos, presentar la documentación necesaria y realizar el trámite correspondiente puede ser el primer paso para beneficiarse de este ahorro mensual. ¡No dejes pasar esta oportunidad y solicita tu exención hoy mismo!






