El espectáculo de Katy Perry que sorprendió a São Paulo
Una Katy Perry mitad humana y mitad inteligencia artificial colocó este domingo el broche de oro a la edición 2025 del festival de música The Town, en la ciudad brasileña de São Paulo. Brasil se volvió a rendir a los pies de esta mujer, que el año pasado utilizó el país como palco para presentar su disco “143”, en el Rock in Río.
Un show futurista y emocionante
En esta oportunidad, la artista pop trajo su gira “The Lifetimes Tour”, en la que mezcla algunas composiciones de su último álbum, que fue recibido con duras críticas por la prensa musical, con algunos de sus grandes éxitos. Todo, en un show que está dividido en cinco niveles -como si se tratase de un videojuego- que navegan la resiliencia, la feminidad y el empoderamiento hasta audiovisuales que parecen alternar entre lo lisérgico y lo extraterrestre.
La evolución de Katy Perry en el escenario
El telón cayó con una versión breve de “ARTIFICIAL”, de su último disco, y Katy Perry aterrizó en el escenario con movimientos robóticos y la mirada perdida, como si recién llegase al mundo desde una nave espacial, vistiendo un traje metálico con un corazón calado en el pecho. Sin embargo, a medida que pasaban las canciones, su naturaleza humana parecía ganarle a su parte mecánica.
En su nivel final, Katy Perry quedó cara a cara con el villano de este videojuego, un androide que interpreta con una voz metálica una versión diferente del rap de “E.T.”. El grito de victoria final llegó con la canción “Rise”, un canto a la resiliencia compuesto por la artista y adoptado como uno de los himnos de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016.
Un concierto para todas las generaciones
Muchos de los fanáticos que se enamoraron de una joven Katy Perry en 2008 con ‘I Kissed A Girl’, hoy traen a sus hijos, amantes de una artista más experimentada, que ya no muestra un rasgo de timidez en el escenario. Y, para contentarlos a todos, sobre la pantalla se desplegó un código QR que le daba al público el mando y le permitía votar para elegir canciones del repertorio de la noche.
En Brasil, la artista continuará visitando Curitiba y Brasilia, para luego despegar hacia Irlanda, desde donde seguirá su gira por el continente europeo y finalizará con ocho conciertos por Asia.
Un cierre espectacular
Tras dos horas de concierto, selló su paso por São Paulo con “Fireworks”, que en 2012 le valió dos nominaciones a los premios Grammy, acompañada de un espectáculo de fuegos artificiales de colores que seguían el ritmo de la música.
El Autódromo de Interlagos, casa del Gran Premio de Fórmula Uno de São Paulo, se transformó en una verdadera ciudad de la música, con cinco escenarios destinados a diversos géneros y hasta una montaña rusa que, desde la altura, permitía observar los 360.000 metros cuadrados de extensión del predio.
De esta forma, The Town cerró su segunda edición que reunió a más de medio millón de personas y contó con grandes nombres de la música como Travis Scott, Green Day, Iggy Pop, Backstreet Boys, y Mariah Carey, entre otros.
En un pequeño pueblo de la costa, la vida transcurría apaciblemente entre la brisa marina y el canto de las gaviotas. Los habitantes de este lugar eran conocidos por su amabilidad y su sentido de comunidad, siempre dispuestos a ayudarse unos a otros en los momentos de necesidad.
Una de las tradiciones más arraigadas en este pueblo era la celebración anual del festival de la pesca, donde los pescadores locales competían por capturar el pez más grande del día. El ganador recibía un premio en efectivo y el reconocimiento de toda la comunidad, convirtiéndose en una figura de orgullo para su familia y amigos.
Este año, la competencia se presentaba más reñida que nunca. Los pescadores habían estado preparándose durante semanas, afinando sus habilidades y buscando las mejores zonas de pesca en las aguas cercanas. El día del festival, el puerto se llenó de barcos y pescadores ansiosos por salir a la mar en busca de su trofeo.
Entre los participantes se encontraba Santiago, un joven pescador que había crecido en el pueblo y había heredado la pasión por la pesca de su abuelo. Santiago era conocido por su destreza en el mar y su paciencia para esperar a que el pez perfecto mordiera el anzuelo. A pesar de su juventud, muchos lo consideraban como uno de los favoritos para llevarse el premio.
La competencia comenzó al amanecer, con los barcos zarpando en todas direcciones en busca de su presa. Santiago se adentró en alta mar, siguiendo el consejo de su abuelo sobre los mejores lugares para pescar. Durante horas, lanzó su anzuelo una y otra vez, sintiendo la emoción cada vez que una presa mordía el cebo.
Finalmente, cuando el sol comenzaba a ponerse en el horizonte, Santiago sintió una fuerte resistencia en su línea. Con paciencia y habilidad, comenzó a recoger el sedal, luchando contra la fuerza del pez que se resistía a ser capturado. Después de una intensa batalla, finalmente logró sacar a la superficie un enorme pez espada, el más grande que había visto en su vida.
La emoción y la alegría invadieron a Santiago, quien sabía que este pez le aseguraría la victoria en el festival de la pesca. Con orgullo, regresó al puerto con su trofeo en mano, donde fue recibido con aplausos y felicitaciones de todos los presentes. Santiago se convirtió en el campeón indiscutible de la competencia, ganándose el respeto y la admiración de su comunidad.
Desde ese día, Santiago fue conocido como el mejor pescador del pueblo, un título que llevaba con humildad y gratitud hacia el mar que le había brindado tanta abundancia. El festival de la pesca se convirtió en una celebración aún más especial, donde todos recordaban la hazaña de Santiago y la importancia de la tradición y el trabajo en equipo para alcanzar el éxito. Y así, la vida en el pequeño pueblo de la costa continuó su curso, entre la brisa marina y el canto de las gaviotas, con Santiago como un símbolo de inspiración para las generaciones futuras.








