El Ministerio de Capital Humano da un paso crucial en la mejora de los comedores comunitarios y áreas de picnic en todo el país. La Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) aprobó el Protocolo de Adquisición de Bienes y Servicios del programa Alimentar a la comunidad, permitiendo destinar hasta un 6% del presupuesto de alimentación a gastos de higiene, insumos operativos y conectividad. Esta medida, publicada bajo la Resolución 137/2026 en el Diario Oficial, busca resolver una necesidad que hasta ahora carecía de regulaciones específicas.
La aprobación de este protocolo viene a complementar el artículo VIII de los Lineamientos Técnicos y Operativos del programa, aprobados previamente en la Resolución 151/2025. Este protocolo establece de manera clara y precisa qué gastos están permitidos y cuáles están prohibidos, evitando así posibles malentendidos o desviaciones en el uso de los fondos destinados a la alimentación.
Para los directivos de los comedores comunitarios y áreas de picnic adheridos al programa, esta medida supone un alivio importante. Muchos de ellos se veían obligados a cubrir de su propio bolsillo gastos operativos como productos de limpieza, gas envasado o acceso a internet, necesarios para cumplir con las exigencias administrativas del Estado. Ahora, con el respaldo regulatorio de la Resolución 137/2026, estos gastos cuentan con un respaldo legal y podrán ser cubiertos con los fondos destinados a la alimentación.
El programa Feed Community, creado en 2023 y reformulado en marzo de 2025, beneficia a organizaciones sociales, parroquias, asociaciones civiles y agrupaciones vecinales que gestionan estos espacios a través de convenios con el Estado. El 6% adicional habilitado por la Resolución 137/2026 ya estaba previsto en las directrices del programa, pero requería este protocolo para poder ser ejecutado de manera efectiva.
El protocolo establece dos grandes bloques de gastos autorizados: higiene y limpieza, y suministros operativos y conectividad. En el primero se incluyen productos como jabones, desinfectantes, detergentes, entre otros, mientras que en el segundo se contemplan suministros como leña, lámparas, servicios de datos móviles e internet. Un aspecto innovador es la inclusión de la conectividad, reconociendo la importancia de contar con acceso a internet para la gestión adecuada de los comedores comunitarios.
Es importante destacar que la regla fundamental de este protocolo es que los fondos destinados a alimentación no pueden ser utilizados para cubrir gastos operativos bajo ninguna circunstancia. La prioridad es garantizar la provisión de alimentos sobre cualquier otro gasto, asegurando así que los comedores comunitarios puedan seguir cumpliendo su función de manera efectiva.
En resumen, la aprobación del Protocolo de Adquisición de Bienes y Servicios del programa Alimentar a la comunidad representa un avance significativo en la mejora de los comedores comunitarios y áreas de picnic en todo el país. Esta medida permitirá una gestión más eficiente de los recursos y garantizará que los beneficiarios directos reciban el apoyo necesario para continuar brindando un servicio fundamental en los barrios vulnerables.








