Natalie Dormer, conocida por su papel como Margaery Tyrell en Game of Thrones, se ha negado a promocionar su nueva serie debido a su conexión con el delincuente sexual Jeffrey Epstein. En esta nueva producción, llamada La Dama, interpreta a Sarah Ferguson, la duquesa de York, mientras que Mia McKenna-Bruce da vida a Jane Andrews, la ex asistente de la familia real condenada por asesinato.
La actriz ha decidido donar todo el dinero que ganó por su participación en la serie a organizaciones benéficas que luchan contra el abuso infantil, en un gesto de solidaridad con las víctimas. La historia de Epstein sigue resonando incluso seis años después de su muerte, con revelaciones que involucran a figuras públicas y celebridades.
La conexión de Sarah Ferguson con Epstein ha generado controversia, llevando a organizaciones benéficas a distanciarse de ella. A pesar de haber enviado un correo electrónico disculpándose con el delincuente, la actriz ha preferido no asociarse con su imagen.
En medio de esta polémica, Dormer ha tomado una postura firme en defensa de los valores que la guían, mostrando su compromiso con el bienestar de los niños. Su decisión de donar su salario a causas benéficas demuestra su integridad y su compromiso con una causa mayor.
La historia de Epstein sigue generando preguntas y revelaciones, manteniendo viva la discusión sobre su red de tráfico sexual y las personas involucradas. La actitud de Dormer frente a esta situación refleja su compromiso con la ética y la responsabilidad social, marcando un ejemplo para otros en la industria del entretenimiento.
En resumen, Natalie Dormer ha demostrado valentía al tomar una postura clara frente a una situación delicada, priorizando sus valores por encima de intereses personales. Su decisión de donar su salario es un acto de generosidad y solidaridad que la posiciona como una figura comprometida con causas importantes.








