Escándalo en Nucleoeléctrica: ¿Qué está pasando con la privatización?
En una sorpresiva decisión, la junta directiva de Central Nuclear Argentina (NA-SA) votó la destitución del director general Marcelo Fama y el gerente Hernán Pantuso, tras una denuncia por presuntos contratos sobrevalorados. La empresa estatal, que gestiona las centrales nucleares Atucha I, II y Depósito, se encuentra en medio de una polémica que sacude sus cimientos.
¿Qué se sabe sobre la privatización de Nucleoeléctrica?
Las fuentes oficiales de Nucleoeléctrica confirmaron que la decisión tomada fue la de "delegar su firma", lo que implicó la remoción de los gerentes y la transferencia de responsabilidades a otros funcionarios. La denuncia por presunto sobreprecio en un contrato de limpieza desencadenó una votación dividida en la junta directiva, con Demián Reidel en contra y Diego Chaher a favor.
El camino hacia la privatización
El Gobierno argentino ha delineado un plan para privatizar parcialmente Nucleoeléctrica, con la venta del 49% del capital de la empresa. Se prevé que el 44% pase a manos privadas a través de una oferta nacional e internacional, mientras que el 5% quedará en manos de los trabajadores siguiendo el Programa de Propiedad Participada.
Manteniendo el control estratégico
A pesar de la apertura al capital privado, el Estado retendrá el 51% del capital social a través del Secretario de Energía y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Este equilibrio busca garantizar la seguridad energética y tecnológica en un sector tan sensible como el nuclear.
Reacciones de los trabajadores
Los trabajadores de Nucleoeléctrica y la CNEA han expresado su preocupación por el proceso de privatización, denunciando un posible desmantelamiento y desfinanciamiento que afectaría la integridad del sector. Temen una fuga de cerebros y la consolidación de un modelo dependiente de monopolios extranjeros.
En medio de acusaciones, decisiones controvertidas y un proceso de privatización en marcha, Nucleoeléctrica se encuentra en una encrucijada que marcará su futuro y el de la energía nuclear en Argentina. Las próximas semanas serán clave para determinar el rumbo de esta empresa estatal y su papel en el panorama energético del país.







