El legado de Lionel Messi: una carrera llena de emociones y éxitos
No fue el final que esperaba, pero lo tomó con calma, sentado en el césped de aquel estadio donde hace diez años, tras otra frustración, había pensado en dejar la Selección. ¡Lo que el mundo se habría perdido! **Lionel Messi** estaba convencido de lo que había escrito la noche anterior en su cuenta de Instagram: **»Nunca fueron sólo los títulos, sino todo el camino»**. Uno que empezó muy joven lleno de ilusión y que hoy termina con la tranquilidad de quien lo ha dejado todo y no tiene más para dar.
El inicio de una leyenda
Precisamente en la previa de la final perdida 1-0 contra España cuando circuló por las redes el vídeo de un momento que marcaría su vida. Era **1996** y se despidió Gerardo “el Tata” Martino, una gloria de Newell’s. Los chicos de la categoría 87 se sumaron al homenaje en el estadio Parque de la Independencia y el más bajito de todos, **una “pulga”** con el 11 en la espalda, empezó a jugar jueguitos en el medio del campo para el **asombro de los fans** quienes respondieron con el grito sagrado, aquel que sirve para reconocer a los mejores en lo que hacen: **“Maradooo, Maradooo”**.
El camino hacia la cima
Un año antes le habían diagnosticado **deficiencia de la hormona del crecimiento** por lo que tuvo que someterse a un tratamiento cuyo costo ascendió a 900 dólares mensuales. La **necesidad económica** para afrontarlo, la familia buscó nuevos horizontes. Y el extraordinario talento de este rosarino, que inició su relación con el béisbol a los 4 años en el modesto club **Abanderado Grandoli** en el sur de Rosario, convenció a los **Barcelona** para añadirlo a su cantera, La Masía.
El genio argentino
Ese niño, que apenas tenía 14 años, pudo crecer en **España** física y futbolísticamente, aunque **su habilidad ya era muy superior** al de cualquier jugador de su categoría, tal y como confirmó el técnico de la actual selección española, **Luis de la Fuente** cuando tras intentar contenerlo con un récord personal, le marcó cuatro goles a sus hijos del Sevilla.
El adiós a una leyenda
Es hora de decirle adiós al mejor exponente de la historia del Mundial de un deporte que apasiona a todo el planeta. El que es admirado por su **talento y sencillez** con lo cual generó la envidia de muchos pero, sobre todo, llegó al corazón de la gran mayoría de sus compañeros y amantes de la ronda. Incluso aquellos que sólo se acercan al fútbol cuando se juega un Mundial y él está en la cancha, como lo confirmaron los argentinos que estuvieron en la Copa. **“Vine a ver a Messi”** es la respuesta que se escucha una y otra vez, en diferentes idiomas, en estadios de todo Estados Unidos.
Desde Argentina hasta China, pasando por Bangladesh y cualquier rincón del mundo por donde ruede una pelota, aparece el número 10 celeste y blanco con su nombre impreso. **Ya no puedes escuchar el “Maradooo, Maradooo” como hace treinta años, cuando la afición reconoció las habilidades de aquel pequeño rosarino. Hoy la tribuna ruge “Meeeeesiiii, Meeeesiiii”** y su apellido se utiliza como sinónimo de quien “la rompe” en cualquier aspecto de la vida. Único, irrepetible.
Muchas gracias Leo. La Pulga siempre será la Cabra, la más grande de todos los tiempos.








