La economía argentina enfrenta un desafío sin precedentes. Las empresas se ven obligadas a adaptarse a un nuevo ritmo que demanda paciencia y planificación. La caída del consumo, la necesidad de eficiencia y los cambios regulatorios han dejado en evidencia que ya no se pueden tomar decisiones impulsivas. ¿Cómo lograr sobrevivir en este nuevo escenario?
Gian Carlo Aubry, presidente ejecutivo de Nestlé para Argentina, Uruguay y Paraguay, lo tiene claro: "Necesitamos mucha más eficiencia, ser mucho más competitivos, tener paciencia y cambiar la forma en que hacemos negocios". La rapidez ya no es suficiente, ahora es necesario pensar a largo plazo y medir los resultados en el transcurso de varios meses. Los tiempos han cambiado y las empresas deben adaptarse.
El ajuste es inevitable y las prácticas internas también deben ser revisadas. Aubry mencionó que la caída de la demanda se ha reflejado en todas las categorías, lo que requiere un cambio de mentalidad en el personal. La caída del consumo exige un pensamiento diferente, una adaptación a la nueva realidad económica que se presenta.
Por otro lado, Luis Guastini, director general y presidente de ManpowerGroup Argentina, destaca la importancia de la paciencia en este nuevo escenario. Los esfuerzos ya no se traducen en resultados inmediatos, es necesario aceptar que las acciones positivas pueden llevar tiempo en dar frutos. El modelo de acción-reacción ha llegado a su límite y es momento de replantearse las estrategias.
En el ámbito de los servicios profesionales, Claudio Doller, socio y CEO de BDO Argentina, reconoce que la competitividad ha sido clave en este año de cambio. La desaceleración inflacionaria ha obligado a revisar la eficiencia en los procesos y a no trasladar ineficiencias a los precios. Ha sido un año de aprendizaje y de revisión de cómo se trabaja en cada cliente.
La salud tampoco ha estado exenta de desafíos. Fernando Werlen, director general de SanCor Salud, destaca la complejidad que ha traído consigo la nueva etapa económica y los constantes cambios regulatorios. Adaptarse a la normativa ha sido complicado, pero el desafío ha sido mantener el nivel de respuesta ante los cambios repentinos.
En resumen, la paciencia, la planificación y la resiliencia son las claves para sobrevivir en esta nueva etapa económica. Las empresas deben adaptarse a un ritmo que exige más eficiencia y competitividad, alejándose de las decisiones impulsivas del pasado. El cambio es inevitable, ¿están listas las organizaciones para enfrentarlo?








