La industria de fondos de inversión comunes (FCI) en Argentina ha experimentado una disminución significativa en sus activos bajo administración (AUM) en el último año, con una caída del 7.1% en pesos. Esta reducción se ha visto reflejada en los flujos negativos en varias categorías de fondos, siendo los más afectados los fondos de mercado monetario.
Según datos de Alfacast, los rescates netos más grandes se han dado en el mercado Condeic (T+0) y en los fondos T+1, con salidas de $1.23 mil millones y $1.15 mil millones respectivamente. Otros fondos en pesos también han experimentado rescates significativos, como los fondos vinculados de Dellar y los fondos de rendimiento total.
La salida de los flujos de mercado monetario se ha atribuido a un arbitraje habitual en entornos de aumento de tasas, donde los inversores prefieren rescatar estos fondos para colocar su dinero en activos que respondan mejor al aumento de la tasa. Esto ha llevado a una disminución del 6.8% en los activos bajo administración de los fondos de gestión de efectivo.
Por otro lado, los fondos en dólares han experimentado un crecimiento notable en AUM, especialmente en el mercado monetario en moneda dura, que ha visto un crecimiento del 351.5% en el último año. Esto sugiere que los inversores están buscando refugio en monedas más estables en medio de la volatilidad del mercado local.
Rodrigo Benítez, economista jefe de Megaqm, señala que la industria de fondos de inversión es un reflejo claro de lo que sucede en el mercado en general. Destaca que los flujos son positivos cuando el mercado es estable y las perspectivas económicas son favorables. Sin embargo, advierte sobre el flujo negativo dentro de la industria en las últimas semanas, lo que ha llevado a una salida de alrededor de $5 mil millones.
En conclusión, la industria de fondos de inversión en Argentina está experimentando una disminución en sus activos bajo administración, principalmente impulsada por los rescates en los fondos de mercado monetario. A medida que los inversores buscan refugio en activos más estables, los fondos en dólares han experimentado un crecimiento significativo. Es crucial monitorear de cerca la evolución de esta industria en medio de la volatilidad económica actual. El mercado de FCI enfrenta flujos negativos: ¿Qué está sucediendo realmente?
En medio de un contexto económico incierto, el mercado de Fondos Comunes de Inversión (FCI) ha experimentado un flujo negativo que ha impactado a casi todos los gerentes del sector. Roberto Geretto, primer ministro de ADCAP Asset Management, señaló que estos flujos se deben principalmente a los pagos de fin de mes y a una mayor demanda de dinero, especialmente en julio, un mes caracterizado por mayores necesidades de liquidez debido a factores estatales.
Según Geretto, los rescates también se han visto influenciados por la Disintermedia, con muchos inversores optando por colocar sus pesos directamente en lugar de invertir en FCI. Además, algunos inversores prefieren asumir mayores riesgos a cambio de tasas más atractivas, lo que ha generado una propagación entre T+0 y ShASTCC.
Por otro lado, Ezequiel Ferrando, gerente de inversiones de Mariva Asset Management, destacó que la industria de FCI no ha sido ajena a la alta volatilidad de las tasas observada en las últimas semanas. Esta volatilidad ha impactado no solo en los instrumentos a corto plazo, sino también en el resto de las curvas en pesos y en las tasas de posturas corporativas.
En cuanto al futuro de los flujos en la industria, la dinámica de los mismos es crucial para determinar el comportamiento de los pesos. Existe una preocupación acerca de que los rescates netos que se están produciendo en los FCI no terminen finalmente en el tipo de cambio, lo que podría generar una presión alcista en el corto plazo y afectar a los precios de manera eventual.
Sin embargo, hasta el momento no se ha observado un aumento significativo en la volatilidad del tipo de cambio, lo que sugiere que los flujos negativos podrían ser temporales y moderarse en las próximas semanas. Desde FIMA, se considera que el destino de estos flujos estará determinado en gran medida por el nuevo esquema monetario de tarifas endivo.
En conclusión, el mercado de FCI enfrenta desafíos en medio de una reorganización de las tasas y una mayor volatilidad. Los inversores deben estar atentos a la evolución de los flujos y a los cambios en el mercado para tomar decisiones informadas y adaptarse a un entorno financiero en constante cambio. La crisis económica provocada por la pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto devastador en la economía mundial, llevando a millones de personas a perder sus empleos, cerrar sus negocios y enfrentar dificultades financieras sin precedentes. En medio de esta situación, muchas personas se han visto obligadas a recurrir a medidas desesperadas para sobrevivir, como la mendicidad y el robo.
En los últimos meses, se ha observado un aumento significativo en los índices de mendicidad en muchas ciudades de todo el mundo. Personas que antes tenían empleos estables y vivían cómodamente se han visto obligadas a pedir dinero en la calle para poder alimentar a sus familias y pagar sus facturas. Esta situación es especialmente preocupante en países en desarrollo, donde la falta de redes de seguridad social y la escasez de recursos hacen que la mendicidad sea la única opción para muchas personas.
Además de la mendicidad, el robo también ha aumentado en medio de la crisis económica. Con el aumento del desempleo y la desesperación económica, muchas personas se han visto tentadas a recurrir al robo como una forma de obtener dinero rápido. Supermercados, tiendas y hogares han sido blanco de ladrones que buscan desesperadamente cualquier cosa que puedan vender para sobrevivir.
Las autoridades han expresado su preocupación por esta situación y han implementado medidas para abordar el problema. En muchas ciudades, se han establecido refugios y comedores para las personas sin hogar, con el objetivo de brindarles apoyo y asistencia para salir de la calle. Además, se han intensificado los patrullajes policiales y se han implementado medidas de seguridad adicionales en áreas propensas al robo.
Sin embargo, estas medidas solo son un paliativo temporal para un problema mucho más profundo. La crisis económica provocada por la pandemia ha dejado al descubierto las profundas desigualdades y vulnerabilidades de nuestro sistema económico. Se necesitan acciones más profundas y sostenidas para abordar las causas subyacentes de la mendicidad y el robo, como la falta de empleo, la falta de acceso a la educación y la falta de redes de seguridad social adecuadas.
En última instancia, la crisis económica provocada por la pandemia de COVID-19 es un recordatorio contundente de la necesidad de construir un sistema económico más justo y equitativo, que garantice que todas las personas tengan acceso a oportunidades económicas y sociales dignas. Solo a través de un enfoque integral y colaborativo podremos superar esta crisis y construir un futuro más próspero y sostenible para todos.








