La producción de petróleo en Argentina ha alcanzado un nuevo récord histórico impulsada por Vaca Muerta, lo que ha posicionado al país como exportador neto de petróleo crudo. Sin embargo, un informe del Banco Supervielle advierte que este escenario no necesariamente se traducirá en más dólares para la economía durante el segundo semestre.
La razón detrás de esta advertencia radica en el precio del petróleo. Según el informe del Banco Supervielle, la fuerte caída que ha experimentado el precio del crudo en las últimas semanas, debido al acuerdo entre Estados Unidos e Irán y la descompresión del conflicto en Oriente Medio, ha modificado las expectativas del mercado para la segunda mitad del año. Esta situación podría tener consecuencias que trascienden al sector energético.
El banco destaca que un menor precio del petróleo puede reducir el ingreso de divisas comerciales, generar expectativas de depreciación del peso y, como resultado, llevar a un aumento gradual de los tipos de interés hacia finales de año. La entidad señala que el precio internacional del barril de petróleo adquiere una importancia creciente para explicar la dinámica del tipo de cambio en Argentina.
A pesar de que la producción de petróleo en el país ha aumentado significativamente en los últimos meses, esto no garantiza mayores ingresos si el precio internacional del crudo continúa disminuyendo. Argentina ha logrado posicionarse como exportador neto de petróleo, pero la caída en el precio del petróleo podría afectar negativamente la balanza comercial y, por ende, la oferta de dólares en la economía.
El Banco Supervielle también advierte que un menor precio del petróleo implicaría un deterioro de la balanza comercial energética, en un momento en el que otros factores que habían fortalecido el frente externo también comienzan a moderarse, como el ajuste de los precios internacionales de algunos commodities agrícolas.
En cuanto a las proyecciones para el segundo semestre del año, el Banco Supervielle no anticipa un escenario de incontrolabilidad cambiaria, pero sí prevé un aumento moderado en la tasa de interés hacia finales de año. Se espera que el tipo de cambio se mantenga dentro de la actual banda de flotación, con una inflación mensual cercana al 1.8% y una tasa TAMAR privada en torno al 23% en julio. Hacia diciembre, se proyecta un dólar promedio de $1.777 y una tasa TAMAR del 26%, reflejando la expectativa de una recomposición moderada del costo del dinero durante el segundo semestre.








