El Gobierno de México anunció que el salario mínimo general aumentará 13% a partir del 1 de enero de 2026. Con este incremento, el salario mínimo pasará a 315,04 pesos diarios, equivalentes aproximadamente a 15,75 dólares al tipo de cambio actual.
El acuerdo fue aprobado por la comisión tripartita integrada por representantes del gobierno, del sector empresarial y de los trabajadores. El objetivo central es seguir fortaleciendo el poder adquisitivo de la población y mantener la senda de aumentos anuales consecutivos.
Cómo queda el salario en la frontera norte
Para la zona económica especial de la frontera con Estados Unidos, el aumento aprobado será del 5%, por lo que el salario mínimo fronterizo quedará en 440,87 pesos diarios, cerca de 22 dólares al tipo de cambio estimado.
Este ajuste diferenciado responde a la dinámica particular del mercado laboral en esa región y al mayor costo de vida en las ciudades fronterizas.
Comparación con aumentos anteriores
El incremento del 13% supera levemente el ajuste aplicado en 2025, que fue del 12%.
En los años previos, el país había registrado incrementos aún mayores, aunque el ritmo actual busca conservar estabilidad económica sin generar presiones inflacionarias.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el salario mínimo vigente alcanza para cubrir aproximadamente 1,7 canastas básicas, que incluyen alimentos esenciales, artículos de higiene y productos farmacéuticos básicos. El nuevo ajuste busca seguir ampliando esa capacidad de compra.
Reforma laboral: hacia una jornada semanal de 40 horas
Junto con el aumento salarial, el Gobierno de Claudia Sheinbaum anunció un acuerdo para impulsar una reforma constitucional que reduzca la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas.

El plan contempla:
- Implementación gradual, iniciando en 2027.
- Reducción de dos horas por año, hasta llegar a las 40 horas en 2030.
- Prohibición de la contratación de menores de edad.
- Garantía de que no haya reducción salarial durante la transición.
La reforma aún deberá ser aprobada por el Congreso en 2026, pero cuenta con consenso entre autoridades y parte del sector empresarial.
Impacto esperado y perspectivas económicas
El gobierno afirmó que el aumento del salario mínimo no generará presiones significativas sobre la inflación, que mantiene niveles relativamente estables.
Aunque el ajuste es considerado positivo, los desafíos persisten:
- Mantener la inflación bajo control.
- Asegurar que el incremento salarial se traduzca en mayor bienestar real.
- Lograr que más trabajadores ingresen al empleo formal y se beneficien del salario mínimo oficial.
- Ejecutar de manera efectiva la futura reducción de la jornada laboral.
Si las medidas avanzan en conjunto, 2026 podría marcar una etapa de consolidación en materia salarial y laboral para millones de trabajadores mexicanos.
El aumento del 13% al salario mínimo para 2026 representa un avance importante en la política de recuperación salarial de México. Combinado con la futura reducción de la jornada semanal, el país busca mejorar las condiciones de trabajo sin comprometer la estabilidad económica. El reto será sostener este equilibrio y garantizar que los beneficios lleguen de manera efectiva a la población.







