El poder de Javier Milei: ¿una recuperación en marcha?
Como ningún otro presidente desde el regreso de la democracia, **Javier Milei basa su liderazgo** sobre todo, en el apoyo de la opinión pública. El libertario no proviene de la política tradicional, no cree en el toma y daca de la democracia liberal y **se rige más por los tiempos de las redes sociales** que por los de las instituciones gubernamentales. Por eso, seguir la conexión de Milei con la sociedad es mucho más que un indicador de humor social: nos da información sobre el principal activo del gobierno de **Avances de la libertad**.
¿Recuperación o pausa?
Después de cuatro meses consecutivos de **caída de los indicadores de opinión pública**, el partido gobernante finalmente encuentra un poco de alivio en mayo. La imagen positiva de Javier Milei subió cuatro puntos y llegó al 39%, mientras que las percepciones sobre el presente y **el futuro del país**. En política, a veces los cambios de tendencias son más importantes que las cifras absolutas. Desde esta perspectiva, frenar la sangría ante la ciudadanía constituye una importante victoria táctica para el Gobierno.
El desafío de la economía
La economía sigue siendo el principal motor desde el cual la sociedad evalúa a sus gobernantes. Durante el primer bienio de gobierno, Milei retuvo apoyo social gracias a una expectativa: la idea de que el sacrificio presente conduciría a mejoras futuras. Cuando esa expectativa comenzó a erosionarse a principios de este año, también la legitimidad política del partido gobernante se debilitó. Este deterioro coincidió con el resurgimiento de la inflación. Ahora que el impacto de la guerra en los **precios internacionales** parece haberse disipado, es probable que la inflación retome su trayectoria descendente.
La oposición en juego
Mientras el gobierno está a la defensiva y busca retomar la iniciativa política, ¿qué está pasando en la oposición? Axel Kicillof aparece como el líder con mejor valoración positiva, empatado con Myriam Bregman en 43%, pero el peronismo como espacio aún no ha despegado de manera decisiva. La principal novedad del estudio es que la Frente izquierdo comienza a captar una porción marginal, aunque significativa, de votantes desencantados con el peronismo. El 13% de los que votaron por Sergio Massa en 2023 hoy se inclina hacia la izquierda.
Corrupción y desafíos
Más allá de esta cuestión, la pregunta de fondo es si mayo marca el comienzo de una recuperación o sólo una pausa en un ciclo descendente más largo. La respuesta probablemente dependa menos de la política que de la economía. Si la inflación retoma su tendencia a la baja, el crédito regresa a tipos bajos para apoyar la actividad y los salarios recuperan terreno respecto a los precios, el Gobierno puede esperar mejoras en el clima de opinión. Si la inflación continúa por encima del 3%, si el consumo no aumenta y la destrucción de puestos de trabajo continúa, el partido gobernante seguirá debilitándose ante la opinión pública.
Milei aún conserva algo fundamental: una parte importante de la sociedad todavía quiere creer que el ajuste puede terminar funcionando. Mientras esa esperanza exista, aunque sea atenuada, el Gobierno seguirá siendo competitivo. Pero como en el fútbol, en política la esperanza debe ir acompañada de resultados. Sin resultados, esa expectativa se traducirá más temprano que tarde en desencanto.








