La disolución nacional de la carretera plantea dudas sobre el funcionamiento futuro de las rutas en Argentina. La medida amplió la interferencia del Ministerio de Economía liderado por Luis Caputo, que absorberá funciones de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y la Comisión Nacional de Tránsito y Seguridad Vial (Cntisv), disuelta por el Decreto 461/2025.
Diferentes entidades dedicadas al transporte advierten que el efecto de circular por rutas inseguras es perjudicial para todos los usuarios de la red de carreteras debido a la probabilidad de sufrir lesiones e incluso perder la vida en un hecho de la carretera. El transporte por carretera es particular ya que desembolsa una masa anual de $850,000 millones a través del impuesto de combustible Locid (ICL), pero debido al estado de las rutas pierde competitividad y pone en juego su herencia.
Desde la Federación de Entidades Comerciales de Carga Autotransport (Desvanecer), piden al gobierno que revierta urgentemente la Emergencia Nacional de Infraestructura Vial para reparar las rutas y caminos del país con urgencia. Cristian Sanz, Presidente de FadeAc, expresó que la situación actual se ha vuelto crítica, con un aumento de los incidentes en la carretera que ponen en peligro vidas.
El transporte es la mayor contribución de ICL, ya que los empresarios destacan que son los principales consumidores de diesel en Argentina. Dependiendo del nivel de actividad económica, el consumo de combustible del sector es de 6000 millones de litros anuales, equivalente al 45% de los 14,000 millones de litros totales por año.
A pesar de los millones retenidos por el estado al sector privado, una encuesta técnica de Desvanecer sobre más de 22,000 kilómetros de rutas refleja un panorama desolador: rutas llenas de baches, sin señalización y con puentes deteriorados. Esto afecta significativamente el crecimiento económico y requiere atención inmediata.
En cuanto al puente internacional que une Paso de los Libres con Brasil, los empresarios expresan su profunda preocupación por su estado de deterioro. Delia Flores, especialista en Mercosur, calificó el abandono del puente como una vergüenza nacional y advirtió sobre su peligrosidad para el tránsito de camiones. Roberto Rivero, Director Ejecutivo de FadeAC, enfatizó la urgencia de abordar la crisis vial en el país.
Aunque la Asociación de Carreteras Argentinas no ha expresado su postura de manera explícita, a lo largo de su historia ha apoyado la existencia de una entidad autoridad como organismo guía del sistema vial. La falta de mantenimiento y la crisis de infraestructura vial en Argentina requiere una acción inmediata por parte de las autoridades para garantizar la seguridad de todos los usuarios de las carreteras del país. El papel crucial de las carreteras nacionales en la resolución de problemas de infraestructura graves ha sido destacado recientemente por Emma Albrieu, presidente de la ACC. Tras las trágicas inundaciones en Bahía Blanca, Albrieu elogió la rápida respuesta y eficiencia demostrada por el personal y los equipos de las carreteras nacionales en la zona afectada. En medio de la crisis, estas vías se convirtieron en un elemento fundamental para abordar y empezar a solucionar los inconvenientes generados.
Albrieu enfatizó la importancia de mantener y fortalecer la red de carreteras nacionales, señalando que el DNV (Dirección Nacional de Vialidad) debe reorganizarse y modernizarse para mejorar su eficiencia, pero enfatizó que no puede desaparecer. Por el contrario, afirmó que el país necesita una red de carreteras sólida y bien mantenida para garantizar la conectividad y el desarrollo de todas las regiones.
Costo millonario: FadeAc y los 42 núcleos que representa en todo el país valoran el anuncio del gobierno nacional sobre la creación de una nueva Red Federal de Concesiones (RFC), que permitirá la licitación de 9100 kilómetros de corredores de carreteras nacionales. Aunque estos procesos son a largo plazo, se reconoce la importancia de avanzar en la reparación y mantenimiento de las rutas existentes mientras se llevan a cabo las licitaciones para la construcción de nuevas vías.
Según el informe de inversión en infraestructura vial de la IAG, los gastos de capital en el sector han disminuido en un 82% en términos reales, y para el año 2025 aún no se ha recuperado el nivel de inversión necesario. Esto se traduce en un deterioro significativo de la infraestructura vial, con un impacto directo en la seguridad vial y en los costos para los contribuyentes.
La Cámara Argentina de la Construcción estima que el costo anual de mantenimiento del sistema de rutas en Argentina, tanto a nivel nacional como provincial, asciende a 4213 millones de dólares. La falta de inversión en mantenimiento y construcción de infraestructura vial puede tener consecuencias graves a largo plazo, tanto en términos de seguridad vial como en el impacto económico para el país.
En conclusión, es fundamental reconocer la importancia de mantener y fortalecer la red de carreteras nacionales para garantizar la conectividad y el desarrollo de todas las regiones. La inversión en infraestructura vial no solo es una cuestión de comodidad y eficiencia, sino también de seguridad y desarrollo económico. Es necesario que las autoridades actúen con determinación y prioricen la inversión en este sector crucial para el futuro de Argentina.








