En esta noticia se plantea la necesidad de cuestionar los marcos tradicionales con los que se interpreta el comportamiento del consumidor en la actualidad. El clásico «Embudo de ventas», que ha dominado la forma en que las marcas organizan sus estrategias de marketing, parece estar quedando obsoleto en un mundo donde las decisiones de compra ya no siguen una ruta lineal y predecible.
El modelo de embudo de ventas tiene sus raíces en el siglo XIX, cuando Elias St. Elmo Lewis definió las etapas mentales del consumidor frente a un anuncio. Sin embargo, hoy en día, con el auge de las múltiples pantallas y la asincronía en las decisiones de compra, este modelo secuencial y estructurado ya no es suficiente para comprender el comportamiento del consumidor.
Según Boston Consulting Group, el 80% de los consumidores ya no siguen una ruta de compra lineal, lo que ha llevado al desarrollo de un nuevo marco conceptual: los comportamientos 4S. Este modelo, presentado por primera vez en 2025, redefine el marketing digital al reconocer que las decisiones de los usuarios ocurren en ciclos breves y complejos, guiados por la inteligencia artificial y el consumo en múltiples pantallas.
Los comportamientos 4S no reemplazan el embudo con otra escalera, sino que lo reemplazan con una red más flexible y dinámica. Este nuevo enfoque reconoce que las personas oscilan entre comportamientos que cruzan y retroalimentan, sin seguir una dirección lineal. Las marcas ya no pueden seguir un proceso predeterminado, sino que deben adaptarse en tiempo real a las necesidades y comportamientos de los consumidores.
Los comportamientos 4S se dividen en cuatro formas principales en las que los usuarios interactúan con contenido, marcas y productos: Transmisión, Desplazamiento, Búsqueda y Compra. Cada uno de estos comportamientos refleja la complejidad y la diversidad de las interacciones de los consumidores en la actualidad.
En este nuevo escenario de consumo fragmentado, es necesario romper con la rigidez del embudo de ventas y adoptar una nueva sensibilidad que nos permita estar en el momento y lugar adecuado con el contenido correcto. Las marcas deben adaptarse a un entorno en constante cambio, donde la tecnología y la interacción juegan un papel fundamental en la toma de decisiones de los consumidores.
En resumen, el embudo de ventas tradicional ya no es suficiente para comprender el comportamiento del consumidor en la actualidad. Los comportamientos 4S ofrecen un nuevo marco conceptual que refleja la complejidad y la diversidad de las interacciones de los consumidores en un mundo digital y fragmentado. Las marcas deben adaptarse a este nuevo entorno, siendo flexibles, dinámicas y capaces de interpretar las señales y movimientos de sus audiencias en tiempo real. El mundo del comercio minorista ha experimentado una transformación sin precedentes en los últimos años. Ya no se trata simplemente de agregar un canal más, sino de rediseñar por completo la manera en que nos relacionamos con los consumidores. La evolución del punto de venta digital ha dado paso a un entorno de comunicación estratégica de alto valor, donde cada interacción se convierte en una oportunidad para conectar de manera más profunda con el público.
Las cifras hablan por sí solas: la inversión en el comercio minorista omnicanal en los Estados Unidos se espera que alcance los US $ 129,930 millones en 2028, más del doble de lo que se invirtió en 2024. Esto refleja la importancia que los anunciantes le otorgan a los medios minoristas, considerándolos como uno de los canales más relevantes para sus estrategias de marketing.
Uno de los principales motivos de este cambio de enfoque es que los minoristas cuentan con sus propios datos, lo que les permite realizar una segmentación precisa y llegar a su audiencia de manera más efectiva. Además, el comercio minorista se ha convertido en un nodo integrador capaz de activar al público en el momento justo de la decisión de compra.
Sin embargo, esta transformación no está exenta de desafíos. La multiplicidad de redes minoristas, la falta de estandarización en los formatos y la dificultad para medir el rendimiento de los anuncios siguen siendo barreras para una adopción masiva. A pesar de ello, las marcas innovadoras están diseñando propuestas integradas que aprovechan al máximo cada punto de contacto, convirtiendo cada interacción en una oportunidad para la comunicación.
Este enfoque integral también se refleja en la evolución de las marcas hacia ecosistemas completos. Empresas como Mercado Libre han pasado de ser simplemente plataformas de comercio electrónico a ser entidades que ofrecen una amplia gama de servicios integrados. Esta integración no solo aumenta la lealtad de los clientes, sino que también proporciona datos valiosos para personalizar las experiencias y anticipar las necesidades de los consumidores.
En este nuevo panorama, la identidad de marca juega un papel fundamental. Con los puntos de contacto cada vez más fragmentados, una identidad de marca única y bien pensada se convierte en el hilo conductor que da coherencia a todas las interacciones. Las marcas deben no solo comunicar, sino también estructurar las decisiones, ordenar recursos y guiar cada punto de contacto de manera cohesiva.
En resumen, el mundo del comercio minorista ha evolucionado hacia un enfoque más estratégico y centrado en el cliente. Las marcas que logren adaptarse a este nuevo paradigma y construir ecosistemas integrados serán las que destaquen en un mercado cada vez más competitivo y cambiante. Es hora de dejar atrás las campañas aisladas y pensar en términos de ecosistemas que conecten de manera efectiva con los consumidores en cada etapa de su viaje. Nuevo estudio revela que el consumo de alimentos ultraprocesados puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas
Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Harvard ha revelado que el consumo de alimentos ultraprocesados puede estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Este tipo de alimentos, que son altos en azúcares añadidos, grasas saturadas y aditivos químicos, se han vuelto cada vez más populares en la dieta moderna debido a su conveniencia y sabor, pero sus efectos negativos para la salud están siendo cada vez más evidentes.
Los investigadores analizaron los hábitos alimenticios de más de 100,000 personas durante un periodo de 20 años y encontraron que aquellos que consumían una mayor cantidad de alimentos ultraprocesados tenían un 30% más de probabilidades de sufrir enfermedades cardíacas en comparación con aquellos que consumían una dieta más saludable y equilibrada. Además, encontraron que el riesgo aumentaba significativamente con cada porción adicional de alimentos ultraprocesados consumidos a diario.
Estos hallazgos son alarmantes, ya que las enfermedades cardíacas son una de las principales causas de muerte en todo el mundo y se estima que más de 17.9 millones de personas mueren cada año a causa de ellas. La mala alimentación y el estilo de vida sedentario son factores de riesgo conocidos para el desarrollo de estas enfermedades, pero este estudio muestra que la calidad de los alimentos que consumimos también juega un papel importante en nuestra salud cardiovascular.
Los alimentos ultraprocesados suelen ser altos en calorías vacías y pobres en nutrientes esenciales, lo que puede contribuir al aumento de peso, la obesidad y la resistencia a la insulina, todos factores de riesgo para enfermedades cardíacas. Además, muchos de estos alimentos contienen altas cantidades de sodio, que puede aumentar la presión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Es importante destacar que no todos los alimentos procesados son necesariamente malos para la salud, ya que existen opciones saludables como las frutas y verduras congeladas, los frutos secos y las legumbres enlatadas. Sin embargo, es importante leer las etiquetas de los alimentos y optar por aquellos que contienen ingredientes naturales y nutritivos en lugar de aditivos artificiales y azúcares añadidos.
En resumen, este estudio refuerza la importancia de seguir una dieta equilibrada y variada, rica en alimentos frescos y naturales, para mantener la salud del corazón y prevenir enfermedades cardíacas. Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y optar por opciones más saludables puede marcar la diferencia en nuestra salud a largo plazo.








