En una sorpresiva movida que cambiará por completo la forma en que los sindicatos reciben financiación, el Gobierno ha modificado la base de cálculo de las contribuciones sindicales a través del Decreto 612/2026. Esta medida, que ya está en vigor, busca reducir las partidas salariales que estas entidades pueden cobrar a sus afiliados, en línea con la reforma laboral aprobada a principios de este año en el Congreso.
El presidente Javier Milei, la Ministra de Capital Humano Sandra Pettovello y el Jefe de Gabinete Diego Santilli han sido los responsables de esta nueva normativa que impactará directamente en los ingresos de los sindicatos.
Los cambios en el cálculo de los aportes sindicales son significativos. El decreto detalla los nuevos conceptos que entrarán y quedarán fuera del cálculo de las contribuciones. Se incluyen en la base de cálculo el salario base convencional y los importes de remuneración normales y habituales de origen convencional. Por otro lado, se excluyen expresamente premios, bonificaciones, participación en utilidades, horas extras, Salario Complementario Anual y prima vacacional.
El objetivo declarado de esta normativa es garantizar la previsibilidad y el control antes de la aprobación de los convenios colectivos de trabajo. Se busca que el Estado pueda verificar con claridad si un acuerdo respeta los límites legales antes de ser aprobado.
El decreto también aborda las contribuciones que los empleadores realizan voluntariamente a favor de los sindicatos en los convenios colectivos. Estos fondos deben destinarse exclusivamente a obras de carácter social, asistencial, de seguridad social o cultural en interés y beneficio de los trabajadores. Además, deben estar sujetos a una administración especial documentada por separado de otros activos y fondos de la unión.
En resumen, esta nueva normativa tiene como objetivo generar mayor transparencia y control en la financiación de los sindicatos, garantizando que los recursos se destinen de manera adecuada en beneficio de los trabajadores. Los cambios en el cálculo de las contribuciones sindicales marcarán un antes y un después en la forma en que estas entidades reciben financiación, y se espera que tengan un impacto significativo en el ámbito laboral en los próximos meses.







