El día de hoy la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una reforma clave que promete cambiar la dinámica de las calles porteñas. La Ley 6961, propuesta por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, ha sido respaldada por 36 votos positivos y tiene como objetivo endurecer las penas contra los trapitos y limpiacristales que operan en la ciudad.
Esta nueva legislación busca poner fin a la actividad ilegal de los trapitos, que según cifras oficiales ha generado más de 13.000 infracciones en el último año. Jorge Macri, en su discurso de presentación del proyecto, afirmó que los trapitos son una mafia que extorsiona a los bonaerenses y que ahora se tomarán medidas concretas para combatir esta problemática.
Entre las principales novedades de la Ley 6961 se encuentra la ampliación de los horarios de prohibición en eventos multitudinarios y la facultad otorgada a la Policía Bonaerense para detener a los trapitos. Además, se establecen duras penas de prisión para aquellos que participen en esta actividad ilegal.
En cuanto a las sanciones, se han establecido diferentes niveles de penas según el contexto y el grado de organización de los trapitos. Quienes sean encontrados cuidando ilegalmente automóviles en las calles podrán ser detenidos por un período de 10 a 30 días, mientras que los jefes, organizadores o promotores podrán enfrentar penas de hasta 60 días de cárcel.
Además, la Ley contempla la posibilidad de imponer días de trabajo comunitario como sanción, así como multas que oscilan entre $1.139.988 y $7.000 UF. Aquellos que actúen de manera organizada en eventos masivos podrán ser inhabilitados para acceder a programas sociales, subsidios o beneficios estatales de la Ciudad.
En lo que respecta al control de los trapitos en eventos multitudinarios, la norma establece un radio de prohibición extendido a 50 cuadras alrededor del lugar del evento, así como una mayor cobertura horaria que se extiende desde 6 horas antes del inicio del evento hasta 3 horas después de su finalización. Asimismo, se impondrán sanciones a clubes e instituciones que estén vinculados con esta actividad ilícita.
En resumen, la aprobación de la Ley 6961 marca un antes y un después en la lucha contra los trapitos en la Ciudad de Buenos Aires. Con penas más duras y controles más estrictos, se espera poder erradicar esta práctica ilegal que tanto daño ha causado a los ciudadanos.








