Después de intensas negociaciones y amenazas de huelga, el sindicato de trabajadores metalúrgicos, Usom, finalmente llegó a un acuerdo salarial con los núcleos de metal. Este nuevo acuerdo incluye un aumento del 7.8% acumulado remunerativo, que alcanza el 11.2% si se tiene en cuenta el no remunerativo. Los aumentos se distribuirán de la siguiente manera: 3.30% en abril, 1.20% en mayo, 1.10% en junio, 1% en julio y otro 1% en agosto. Además, se estableció una base futura con un aumento del 3.14% en septiembre.
En cuanto a las sumas fijas, se aclaró que serán pagadas junto con los salarios mensuales o la segunda quincena, y no se incorporarán al salario básico. Estas sumas son absorbibles y/o compensables con pagos mayores, y podrán ser ajustadas proporcionalmente en caso de ausencias injustificadas.
El acuerdo, firmado por cinco de los seis sectores del sindicato, no fue aprobado por el gobierno nacional. La pequeña industria de metal medio Argentina (Camima) se negó a aceptar los términos del acuerdo, argumentando que los aumentos podrían poner en peligro la economía de las PYME. El secretario de Camima, José Luis Ammaturo, afirmó que cualquier mejora salarial debe ir de la mano de un aumento en la productividad y una reducción de las tasas e impuestos.
A pesar de la negativa de Camima, el acuerdo podría ser obligatorio para el sector si el gobierno lo homologa, como ha sucedido en casos anteriores. En cuanto a las escalas salariales, se estableció un nuevo valor de hora para la categoría de entrada del Rama de metalmecánico, con montos actualizados para cada mes hasta agosto.
En resumen, este nuevo acuerdo salarial busca garantizar un aumento en los ingresos de los trabajadores metalúrgicos, aunque enfrenta resistencia por parte de algunos sectores. Las partes se comprometieron a evaluar la evolución de las variables económicas y la actividad laboral a partir del 15 de septiembre. La incertidumbre sobre la homologación del acuerdo y la postura de Camima agregan un elemento de tensión a la situación, que seguirá siendo monitoreada de cerca por todos los involucrados.








