La creación de la MPAA (ahora oficialmente MPA) ha sido objeto de controversia a lo largo de los años. Aunque muchos la ven como necesaria para establecer estándares y proteger a los espectadores más jóvenes, otros la consideran un organismo autoritario que a menudo se inclina conservadoramente, a pesar de la naturaleza progresista de las artes. Ejemplos de esto son las calificaciones severas otorgadas a películas que no se ajustan a los estándares heteronormativos o las calificaciones arbitrarias dadas a películas de terror.
En este contexto, la película «Vaquero de medianoche» de 1969 se destaca como un caso relevante. La adaptación de la novela homónima de James Leo Herlihy reunió a un talentoso equipo, incluyendo al guionista Waldo Salt y al director John Schlesinger. La actuación de Dustin Hoffman y Jon Voight fue especialmente elogiada, y la película se centró en temas novedosos como la vulnerabilidad masculina y la alienación urbana.
A pesar de su calidad, «Vaquero de medianoche» recibió inicialmente una calificación X, lo que limitó su alcance y su promoción. Sin embargo, la película se convirtió en un éxito de taquilla y recibió elogios de la crítica, incluidos tres premios Oscar. Este reconocimiento histórico puso en entredicho la validez de la calificación X y llevó a la MPA a revisar su decisión, otorgándole finalmente una calificación R en 1971.
«Vaquero de medianoche» es un ejemplo de cómo las restricciones de la clasificación pueden no reflejar la calidad o el valor artístico de una película. Su impacto perdura hasta hoy y ha contribuido a la evolución del sistema de clasificación cinematográfica. La película sigue siendo una obra maestra que vale la pena ver, disponible en plataformas como The Roku Channel, Tubi y Kanopy.








