¿Se avecina una dolarización en Argentina?
El rumbo del programa económico del Gobierno, marcado por la obsesión oficial por consolidar la desaceleración inflacionaria a través del ancla cambiaria, sigue generando debates en la Ciudad de Buenos Aires respecto de la sostenibilidad del tipo de cambio.
Mientras el mercado monitorea el nivel de reservas del Banco Central y el goteo diario de la devaluación administrada, el ex viceministro de Economía y experimentado consultor, Orlando Ferreres, trazó un crudo diagnóstico del comportamiento de los inversionistas y anticipó cómo se perfila el escenario financiero local para los próximos años.
El proceso de dolarización ya está en marcha
Durante una extensa entrevista, el economista abordó el debate sobre el rezago del dólar y sorprendió al advertir que la transición a una economía ligada a la moneda estadounidense ya está en marcha impulsado fundamentalmente por la percepción de los precios relativos por parte de los ahorradores.
«Creo que sí, va a haber un proceso de dolarización que ya ha comenzado ahora. La gente dice ‘el dólar está barato, lo voy a comprar'», dijo Ferreres en Ahora Play al ser consultado sobre las perspectivas del mercado cambiario para el próximo año.
Paralelismo histórico con la política económica de los años 1970
Para ilustrar esta dinámica financiera que hoy vuelve a dominar el mercado local, el analista recurrió a un agudo paralelismo histórico con la política económica de finales de los años 1970.
«Esto me recuerda la mesita de Martínez de Hoz, que decía el tipo de cambio al que se iba a vender el dólar mes a mes, y luego la tasa de interés local estaba alta. Entonces la gente traía los dólares, los colocaba a la tasa de interés local, y al sexto mes recompraba los dólares con una ganancia de hasta el 6% mensual, lo cual era una enormidad”, explicó el exfuncionario para graficar los riesgos del actual esquema.
La importancia de la previsibilidad política
Según Ferreres, este escenario de especulación se enmarca en un contexto donde aún existe una falta de consolidación de un clima de negocios sólido en la economía real, dado que el Poder Ejecutivo prioriza el paquete de estabilización financiera.
En ese sentido, advirtió que, si bien hoy no existe un cronograma devaluatorio de largo plazo preanunciado, el mercado opera bajo premisas similares a las del pasado.
“Ahora no hay una tablita, sino que hay una especie de tablero imaginario que digas ‘a lo mejor el tipo de cambio no va a subir mucho’”, argumentó para explicar por qué están resurgiendo estrategias encaminadas a obtener retornos en dólares apostando primero a la tasa en pesos.
La próxima carrera presidencial como punto de inflexión
Finalmente, el experimentado economista vinculó el éxito definitivo del proceso macroeconómico a la viabilidad política de la administración de Javier Milei, centrándose estrictamente en la próxima carrera presidencial como el verdadero punto de inflexión.
La variable innegociable para desbloquear la entrada de capitales y sostener el modelo, según subrayó, es la previsibilidad que ofrecen las urnas. «Si hay confianza en que el Gobierno va a seguir y seguir con su política, estamos salvados. Y si no, hay un problema», concluyó.








