El proyecto para construir un parque acuático en la Costanera Norte de Rosario ha generado una polémica que trasciende lo municipal para convertirse en una decisión política compartida por el alcalde Pablo Javkin y el gobernador Maximiliano Pullaro. Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo del gobierno de Santa Fe, ha desatado una serie de críticas y cuestionamientos por parte de diversos sectores de la sociedad.
La propuesta de construir un parque acuático en la ribera de Rosario ha sido presentada como una pieza central en la transformación del balneario La Florida, ampliando la oferta turística y recuperando un sector degradado de la ciudad. Sin embargo, la decisión de instalar este complejo recreativo en un lugar estratégico del litoral público ha generado controversia y debate entre los ciudadanos.
El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 12.600 millones de dólares y el respaldo de la Provincia, contempla la construcción de un complejo de 10.000 metros cuadrados en la zona de La Florida y Rambla Catalunya. Este incluirá piscinas recreativas, juegos infantiles, torre de toboganes, solárium, ciclovías y espacios gastronómicos, entre otros atractivos.
A pesar de las promesas de ampliar la superficie de la playa pública y mejorar la conectividad con el río, las críticas no se han hecho esperar. La principal duda gira en torno a si esta inversión es prioritaria frente a los problemas de infraestructura básica y mantenimiento urbano que enfrenta la ciudad.
Además, la utilización de recursos públicos para un proyecto que incluye una entrada paga ha sido cuestionada, así como la elección del lugar para su construcción y el procedimiento institucional seguido para llevarlo a cabo. La falta de información detallada sobre el proyecto también ha generado inquietud entre la oposición y organizaciones sociales.
Ante la magnitud de los cuestionamientos, el Concejo Municipal ha aprobado por unanimidad una solicitud de informes para exigir mayor claridad sobre el proyecto. La justicia también deberá determinar si el procedimiento seguido por el Ejecutivo municipal fue el adecuado y si se cumplieron todos los requisitos legales.
En medio de esta controversia, el parque acuático en la Costanera Norte de Rosario se erige como un símbolo de la disputa entre el desarrollo turístico y la preservación del espacio público. La decisión final sobre su construcción dependerá de cómo se resuelvan los cuestionamientos planteados y si se logra conciliar los intereses de todos los sectores involucrados.








