¿Qué pasará tras la renuncia del vicepresidente de Paraguay, acusado de corrupción por EE.UU.?

Estados Unidos provocó la renuncia del vicepresidente de Paraguay, Hugo Velázquez, y forzó su retiro de la política tras acusarlo de «significativamente corrupto» el viernes en una declaración oficial del Secretario de Estado Antony Blinken en Washington. Pero además, desató un terremoto político en Asunción, cuando ya inicia la campaña para las elecciones presidenciales del próximo año.

Velázquez anunció su renuncia apenas conoció un comunicado oficial leído por el embajador de Estados Unidos en Asunción, Marc Ostfield.

El vicepresidente también renunció a su candidatura como candidato a presidente de la República con miras a las elecciones generales del 30 de abril de 2023.

En las primarias del Partido Colorado, previstas para el 18 de diciembre, por el oficialismo apoyado por el presidente Mario Abdo Benítez, Velázquez tuvo que pelear por la candidatura contra el economista Santiago Peña, delfín del expresidente Horacio Cartes (2013-2018), duro enemigo político de Abdo.

El 22 de julio, Blinken también anunció una sanción similar contra el expresidente Cartes, quien ya no podrá ingresar a Estados Unidos. Tampoco ninguno de sus tres hijos. Según Washington, Cartes obstruyó «una importante investigación internacional sobre el crimen transnacional».

Marc Osfield, embajador de Estados Unidos en Asunción, anunció la sanción contra el vicepresidente Hugo Velázquez. Foto: AFP

La medida fue relatada como una derivación de un cargamento de cigarrillos perteneciente a su tabacalera que fue transportado a la isla caribeña de Aruba en mayo por la avioneta incautada en junio en Ezeiza, perteneciente a la cuestionada empresa venezolano-iraní Emtrasur. Los voceros de Cartes destacaron que no existe ninguna sociedad -aparte de la comercial, de fletes- con la empresa en cuestión.

Confusión en el gobierno

La sanción norteamericana colapsa al partido de gobierno con miras a las elecciones presidenciales de 2023 y fortalecer la oposiciónque se presentará bajo la fórmula de Coalición, donde el veterano político Efraín Alegre aparece como principal candidato.

Líder del Partido Liberal, Alegre ya fue rival de Cartes en las elecciones presidenciales de 2013 y de Mario Abdo en 2018.

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, y su hasta ahora diputado Hugo Velázquez, en una imagen de archivo.  Foto: AFP

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, y su hasta ahora diputado Hugo Velázquez, en una imagen de archivo. Foto: AFP

“Es una magnífica oportunidad para la oposición. Debemos ser inteligentes y unidos en nuestra estrategia para derrotar a los colorados en 2023. Se ha demostrado que está formada por corruptos”, dijo Hugo Richer, miembro del Frente Guasú. (Gran Frente) partido. encabezada por el ex obispo y ex presidente Fernando Lugo (2008-2012).

El partido Colorado domina desde el poder la política paraguaya desde hace 76 años, salvo el lapso de la presidencia de Lugo, que este viernes se recuperaba en el hospital tras sufrir un derrame cerebral el miércoles.

La reacción del presidente

“He decidido dar un paso al costado para no afectar el entorno del Presidente de la República (Mario Abdo Benítez) ni del Partido Colorado”, expresó Velázquez visiblemente arrepentido en radio 1080 AM.

«Me voy a retirar de la política. Fue la última etapa de mi carrera. Si no pudo pasar, ¿qué vamos a hacer? Son los designios de Dios», agregó tras ser sorprendido por la noticia. El presidente Abdo lo apoyó y asistió a sus actos políticos en el marco de la campaña electoral para las primarias.

Presidente Abdo Benítez calificó de «madura» la decisión de su vicepresidente al «poner los intereses de la construcción de nuestra nación y la credibilidad primero al anunciar su renuncia».

«Obviamente en esta circunstancia la continuidad del vicepresidente era inaceptable“, comentó luego de presidir un acto público en la localidad de Mayor Otaño (400 km al sureste).

El expresidente de Paraguay Horacio Cartes fue sancionado hace unas semanas por Estados Unidos.  Foto: AP

El expresidente de Paraguay Horacio Cartes fue sancionado hace unas semanas por Estados Unidos. Foto: AP

«Actos significativos de corrupción»

El Departamento de Estado sancionó a Velázquez «por su participación en importantes actos de corrupción, incluido el soborno de un funcionario público y la injerencia en los procedimientos públicos».

En la lista también están su esposa y tres de sus hijos, así como Juan Carlos Duarte, actual asesor legal de la represa binacional Yacyretá, quien fue despedido puntualmente por el director paraguayo, el expresidente paraguayo Nicanor Duarte (2003-2008). .

“Yo no hice nada de lo que me acusan. Hablo con la conciencia tranquila”, remarcó el vicepresidente. «En el caso que me involucra, la acusación es muy volátil», dijo.

Washington explicó que Duarte «ofreció un soborno a un funcionario público paraguayo para obstruir una investigación que amenazaba al vicepresidente y sus intereses económicos».

Blinken dijo que Duarte «abusó y explotó su poderosa y privilegiada posición pública dentro de la Entidad Binacional Yacyretá, poniendo en riesgo la confianza pública en uno de los activos económicos más vitales de Paraguay».

Señaló que dichos actos “afectaron la percepción pública de corrupción e impunidad” de la Vicepresidencia de Paraguay.

La sanción implica que los citados y sus familiares ya no pueden ingresar a Estados Unidos.

Presuntos vínculos con Hezbollah

Al momento del anuncio, la prensa local publicó una foto difundida en 2016 en la que aparecen Velázquez y Duarte paseando en un lujoso yate por la costa de Beirut con Walid Amine Sweid, acusado por Estados Unidos de financiar al partido Hezbolá, catalogado como un terrorista de Washington.

“Me endosan una alianza con Hezbollah cuando no tengo absolutamente nada que ver con ellos excepto ese viaje oficial en el que fueron ocho diputados (al Líbano). De ahí parece que tengo vínculos con Hezbollah. ¡Nunca! Condeno el terrorismo en todas sus formas”, se defendió Velázquez.

La prensa informó que como fiscales en 2000, Velázquez y Duarte hicieron fortuna en Ciudad del Este, en la triple frontera con Foz de Iguazú (Brasil) y Puerto Iguazú (Argentina), en juicios que involucran a comerciantes sirio-libaneses y chinos.

Uno de ellos, Kassem Mohammad Hijazi, fue extraditado en julio pasado a Estados Unidos. La justicia norteamericana lo acusó de encabezar una organización de lavado de activos en la Triple Frontera, destinados al movimiento Hezbolá, en operaciones estimadas en unos 3 millones de dólares al año.

El libanés fue procesado en 2004 cuando Velázquez se desempeñaba como fiscal general adjunto en esa zona del país, donde tenía a Duarte como principal colaborador.

En 2008, Hijazi renunció a la acusación a pesar de que su nombre y la supuesta actividad ilegal que estaba realizando fueron ventilados por la prensa brasileña.

En agosto de 2021 fue capturado en Ciudad del Este a pedido de la justicia norteamericana y extraditado el 8 de julio.

Asunción, especial para Clarín

CB