La histórica fábrica de lácteos La Salamandra renace como Milagros del Sol
En un giro inesperado, la emblemática fábrica de lácteos La Salamandra ha sido revitalizada por Javier Semino, un experimentado productor de lácteos con 20 años de experiencia en el rubro. Tras adquirir la planta que anteriormente pertenecía a Cristóbal López, Semino fundó junto a sus dos hijas el negocio familiar Milagros del Sol, marcando así el inicio de una nueva etapa para esta icónica empresa.
Una inversión de aproximadamente 150.000 dólares estadounidenses permitió a la familia Semino llevar a cabo la reestructuración de la fábrica, reparando maquinaria y recuperando parte de las instalaciones para reanudar la producción. La Salamandra, fundada en 1991 por Javier González Fraga, había sido una de las marcas de dulce de leche más reconocidas en el mercado local, pero comenzó a decaer durante la época de la convertibilidad, lo que afectó su competitividad y mercados clave.
Tras varios cambios de propietarios, incluyendo a Cristina Miguens y Cristóbal López, la fábrica finalmente cerró sus puertas debido a los crecientes costos y la inflación. Sin embargo, la historia no terminó ahí. La firma se convirtió en una cooperativa de trabajo y fue adquirida por la familia Semino, que decidió rescatarla de la ruina y darle una nueva oportunidad.
Hoy en día, Milagros del Sol, ubicada en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires, emplea a 30 personas y produce 10.000 kilos de dulce de leche y 3.000 kilos de queso diarios. Con planes de expansión en mente, la empresa se prepara para exportar sus productos a Brasil, Estados Unidos, España y México, aumentando su producción en un 50% y estableciendo el objetivo de que las ventas al exterior representen el 40% de su producción total.
«Estamos emocionados por esta nueva etapa de Milagros del Sol. Nuestro enfoque en la calidad y la tradición nos ha permitido recuperar una fábrica emblemática y llevarla a nuevos horizontes. Estamos comprometidos con seguir creciendo y compartiendo nuestros productos con el mundo», expresó Sol Semino, propietario de la fábrica.
Con un pasado histórico y un futuro prometedor, Milagros del Sol se posiciona como un ejemplo de resiliencia y dedicación en el competitivo mercado de lácteos. Su historia demuestra que, con determinación y pasión, es posible revivir un legado y llevarlo hacia el éxito.








