En esta noticia se revela la impactante verdad detrás de los impuestos municipales en Argentina. ¿Cuáles son los impuestos que afectan a los ciudadanos y empresas en este país sudamericano? La carga tributaria en Argentina es una de las más altas de América Latina, con una complejidad y dispersión regulatoria que afecta a todos los niveles de gobierno.
La estructura tributaria argentina se compone de 155 tipos diferentes de impuestos, distribuidos entre el gobierno nacional, las provincias y los municipios. Sorprendentemente, solo doce impuestos concentran el 94% de la recaudación total prevista para 2025, destacando el Impuesto de Seguridad e Higiene como el único impuesto municipal relevante en este aspecto.
Sin embargo, la situación se complica aún más con la creación de nuevos impuestos, como el reciente «derecho a viajes solicitados por apps» implementado por algunos municipios. Esta dispersión de impuestos, sumada a la falta de cambios significativos en la carga tributaria desde la llegada de Javier Milei al gobierno, genera incertidumbre y preocupación entre analistas y empresarios.
El Tarifa de Seguridad e Higiene (TISH) se ha convertido en un impuesto clave para el comercio en Argentina, funcionando de manera similar a los Ingresos Brutos a nivel provincial. La aplicación del TISH como porcentaje de las ventas en el 73% de los municipios analizados ha generado efectos distorsionantes, impactando directamente en los costos operativos de las empresas.
El aumento significativo de la carga del TISH en los últimos años ha generado un debate sobre la equidad y transparencia de los impuestos municipales en Argentina. La falta de coordinación entre las distintas jurisdicciones, la multiplicidad de tasas y la escasa transparencia en los sistemas de liquidación complican aún más la situación para las empresas que operan a nivel nacional.
En este contexto, los impuestos municipales se vuelven cada vez más relevantes en la discusión tributaria argentina, ya que su peso relativo en la recaudación total está en aumento. Es fundamental revisar y reformar el sistema tributario municipal para garantizar una mayor equidad y eficiencia en la recaudación de impuestos en Argentina. El pasado fin de semana, la ciudad de Nueva York fue testigo de un evento deportivo de gran magnitud: el maratón de la ciudad de Nueva York. Miles de corredores de todo el mundo se dieron cita en las calles de la Gran Manzana para participar en esta competencia de resistencia y determinación.
El maratón de Nueva York es uno de los eventos más emblemáticos de la ciudad y uno de los maratones más importantes a nivel mundial. La ruta de 26.2 millas recorre los cinco distritos de la ciudad, desde Staten Island hasta Central Park, pasando por lugares icónicos como Brooklyn, Queens y el Bronx.
Este año, la carrera estuvo marcada por la emoción y la solidaridad, ya que se llevó a cabo en medio de la pandemia de COVID-19. Los organizadores del maratón implementaron estrictos protocolos de seguridad para garantizar la salud y el bienestar de todos los participantes, incluyendo pruebas de COVID-19, uso obligatorio de mascarillas y distanciamiento social.
A pesar de los desafíos que supuso la organización del evento en medio de la pandemia, los corredores mostraron una determinación y un espíritu de superación impresionantes. Muchos de ellos entrenaron durante meses para poder participar en el maratón, y su esfuerzo se vio recompensado al cruzar la línea de meta y cumplir su objetivo.
Entre los competidores destacados de este año se encontraban atletas de élite como Mary Keitany, tres veces ganadora del maratón de Nueva York, y Geoffrey Kamworor, campeón mundial de media maratón. También hubo corredores aficionados que se unieron a la carrera para desafiar sus propios límites y vivir una experiencia inolvidable.
Además de los corredores, el maratón de Nueva York contó con el apoyo incondicional de miles de espectadores que se congregaron a lo largo de la ruta para animar a los participantes. La energía y el entusiasmo de la multitud fueron un factor clave para motivar a los corredores y ayudarles a superar los momentos de cansancio y agotamiento.
Al final de la jornada, los ganadores del maratón de Nueva York fueron aclamados y celebrados por su increíble hazaña. Sin embargo, para muchos de los participantes, el verdadero premio fue la satisfacción de haber completado la carrera y la sensación de logro personal que eso les proporcionó.
En definitiva, el maratón de Nueva York fue un evento deportivo inolvidable que demostró la fuerza y la determinación de los corredores, así como el espíritu de solidaridad y superación que caracteriza a la ciudad de Nueva York. Sin duda, esta competencia seguirá siendo un referente en el mundo del running y una inspiración para todos aquellos que se atrevan a desafiar sus propios límites. En la ciudad de Nueva York, un grupo de jóvenes emprendedores ha lanzado una iniciativa innovadora para combatir el desperdicio de alimentos y ayudar a las comunidades más necesitadas. Se trata de «Food for All», una aplicación móvil que conecta a restaurantes y supermercados con personas que buscan comida a precios reducidos.
La idea surgió de la preocupación de estos jóvenes por la cantidad de comida que se desperdicia diariamente en la ciudad. Según estadísticas recientes, se estima que aproximadamente un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se desperdician, lo que equivale a unos 1.300 millones de toneladas al año. Ante esta alarmante cifra, decidieron poner en marcha este proyecto que no solo busca reducir el desperdicio de alimentos, sino también ayudar a quienes más lo necesitan.
El funcionamiento de la aplicación es muy sencillo. Los restaurantes y supermercados que tienen excedentes de comida pueden publicar sus productos a través de la plataforma, indicando el precio reducido al que están disponibles. Por su parte, los usuarios de la aplicación pueden navegar por las ofertas disponibles en su área y realizar pedidos para recoger en el establecimiento o solicitar la entrega a domicilio.
Además de beneficiar a los consumidores con precios accesibles, «Food for All» también tiene un impacto positivo en el medio ambiente al reducir la cantidad de alimentos que se tiran a la basura. De acuerdo con estudios realizados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el desperdicio de alimentos es una de las principales causas de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.
Hasta el momento, la iniciativa ha tenido una gran acogida entre los habitantes de la ciudad de Nueva York, con miles de descargas de la aplicación en las primeras semanas de su lanzamiento. Además, varios restaurantes y supermercados se han unido al proyecto, viéndolo como una oportunidad para contribuir de manera positiva a la comunidad.
Los creadores de «Food for All» tienen planes de expandir la iniciativa a otras ciudades de Estados Unidos y, eventualmente, a nivel internacional. Su objetivo es concienciar a la sociedad sobre la importancia de reducir el desperdicio de alimentos y promover un consumo más responsable y sostenible.
En un mundo donde el hambre y el desperdicio de alimentos son dos realidades que coexisten, iniciativas como «Food for All» son un rayo de esperanza que demuestran que es posible hacer un cambio positivo a través de la innovación y la solidaridad.








