¿Qué tan cerca está Alemania de la recesión? | Economía |

Por quinta vez consecutiva, la industria alemana recibió menos pedidos que en junio, en el que cayeron un 0,4 por ciento respecto a mayo. A primera vista parece una cifra irrelevante, pero sin duda a tener en cuenta si se suma a la caída del 5,6 por ciento del segundo trimestre. Jörg Krämer, economista jefe de Comerzbank, cree que los problemas económicos afectarán a la producción industrial: «El peligro de recesión va en aumento».
El experto en economía Andreas Scheuerle va más allá: «Podría ser que la recesión del cuarto trimestre de 2022 se extienda hasta el segundo trimestre de 2023».

La inflación acaba con el poder adquisitivo

Por un lado, la alta inflación debilita el poder adquisitivo de los consumidores: «La gente ya no puede pagar tanto y tal vez ya no quiera», dice Scheuerle. Y es que existe una gran incertidumbre sobre posibles gastos a futuro, por ejemplo, por el aumento del precio del gas por la guerra de Ucrania. Según el Índice de Confianza del Consumidor de la empresa de datos de bienes de consumo GfK, con sede en Nuremberg, el barómetro del clima del consumidor siguió cayendo en picado en julio.

Por otro lado, la economía mundial se encuentra debilitada, especialmente la de EE.UU., uno de los mercados de venta más importantes para la industria alemana. La Reserva Federal de Estados Unidos, precisamente por la alta inflación, está apretando las riendas más rápido que el Banco Central Europeo (BCE) en la zona euro. Y por último, la incertidumbre sobre el suministro de gas también afecta a las empresas. «Probablemente no habrá fuertes racionamientos (de gasolina) en invierno», sospecha Scheuerle, economista de Dekabank. Es probable que las empresas ahorren en el consumo de gas, pero producirán menos que en condiciones normales.

Además, se desconoce qué pasará en invierno con el coronavirus. Tal vez podría afectar mucho a los trabajadores. En Alemania no habrá confinamientos, estima el experto, pero “hay que partir de la idea de que en China se confinarán determinadas localidades o un puerto”.

Línea de producción del fabricante de motosierras Sithl.

El miedo a la crisis del gas paraliza a las empresas

En general, la confianza empresarial se está debilitando. El importante índice de clima empresarial alemán Ifo confirma que la demanda en julio empeoró respecto a junio. Y las expectativas empresariales, según investigadores económicos de Múnich, se han reducido drásticamente durante los próximos seis meses. Este nivel, que se puede observar durante las recesiones, refleja «riesgos tangibles», analiza Jörg Krämer. “En última instancia, Putin está jugando a cerrar el grifo del gas, alimentando así los temores de una crisis del gas”, dice.

Putin quiere desgastar a la opinión pública: «Esta guerra de nervios por el gas también está inquietando a las empresas y haciéndolas más cautelosas a la hora de hacer pedidos». En algunos casos, los clientes también podrían cancelar o posponer pedidos, eliminando gradualmente la acumulación de pedidos que ha calmado a la industria alemana durante los últimos dos años.

Una recesión parece casi inevitable, pero no tan profunda como tras la quiebra de Lehman o en los primeros meses de la pandemia del coronavirus. “La economía alemana podría contraerse un 0,4 por ciento”, estima Scheuerle, quien no cree que se produzca un repunte económico posterior, porque la escasez de gas seguirá existiendo.

En el invierno de 2023 también podría haber problemas, lo que podría desencadenar que parte de la industria alemana traslade su producción al exterior, donde la energía es más barata. En otras palabras, las dificultades actuales podrían generar cambios estructurales en la economía a largo plazo.

(rmr/ers)

Read More: ¿Qué tan cerca está Alemania de la recesión? | Economía |