En el universo de Star Wars, los astromechs como R2-D2 son activos invaluables utilizados en toda la galaxia para diversas tareas y han servido a Jedi, Sith, seres humanos y alienígenas durante generaciones. Pero no todos los droides son iguales. Con R2-D2 siendo quizás el droide más popular en toda la historia de Star Wars, hay otro astromech llamado BT-1 que ha asegurado su lugar como uno de los más mortales, mostrando lo que un droide desquiciado es capaz de hacer cuando no hay nadie para detenerlo.
Astromechs en la galaxia
Los astromechs, como R2-D2, son principalmente utilizados para mantenimiento, reparaciones, cálculos de hiperspacio, navegación espacial, piratería informática, recopilación de datos y mucho más. Son abundantes en la galaxia, y su compañía y ayuda en el campo de batalla suelen ser el factor decisivo en una pelea, independientemente del bando al que estén afiliados.
BT-1, el droide asesino
Presentado en el cómic de 2015 "Star Wars: Darth Vader #3" por Kieron Gillen y Salvador Larroca, BT-1, o Beetee, es un droide asesino disfrazado de astromech creado inicialmente por la Iniciativa Tarkin. Con un arsenal de misiles, explosivos, blásters, varas eléctricas e incluso un lanzallamas, Beetee ha demostrado ser un guerrero mecánico mortal.
El enfrentamiento entre R2-D2 y Beetee
Aunque R2 tiene sus habilidades únicas, técnicas ofensivas y estrategias defensivas que lo convierten en un adversario formidable, Beetee fue literalmente programado para ser un maníaco asesino. En su primer encuentro en 2015, Beetee desató el infierno sobre R2 con un arsenal oculto de armas, demostrando su naturaleza letal. Beetee y Triple-Zero son droides psicóticos que hacen que R2-D2 parezca manso en comparación.








