La crisis económica en Argentina sigue sin dar tregua, y las alarmas han vuelto a sonar con fuerza. El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, ha advertido sobre la desaceleración de la actividad económica, la pérdida de competitividad y la persistente crisis del empleo formal en el país.
En una entrevista en Radio Rivadavia, Rappallini hizo hincapié en la importancia de la reforma laboral que se está debatiendo actualmente. Según el líder de la UIA, esta reforma es clave para reducir los litigios, modernizar el marco regulatorio y crear condiciones que permitan generar nuevamente trabajo registrado en Argentina.
La falta de empleo privado registrado de manera sostenida desde hace más de 15 años es un problema estructural que preocupa no solo a Rappallini, sino a todo el sector empresarial. Las estadísticas oficiales del Ministerio de Trabajo y del INDEC muestran un estancamiento del empleo formal desde inicios de la década pasada.
Uno de los puntos centrales de la reforma laboral es modificar los actuales incentivos del sistema laboral, que actualmente están más orientados al juicio que a la productividad. Esto genera costes impredecibles para las empresas y desincentiva las nuevas contrataciones, según Rappallini.
Además, la reforma busca regular situaciones que ya se dan en la práctica, como el reparto de vacaciones pactado entre trabajadores y empleadores, que actualmente no cuenta con un marco legal claro. También se plantea la creación de un fondo de cesantías financiado con un aporte mensual del 3%, con el objetivo de dar previsibilidad tanto a empleados como a empleadores respecto de la terminación de una relación laboral.
En cuanto a la situación actual de la industria, Rappallini expresó una «muy fuerte preocupación» por la ralentización de la actividad. A pesar de una recuperación heterogénea a principios de año, esta se detuvo abruptamente desde julio con la subida de los tipos de interés, impactando especialmente en los sectores más rezagados.
Para el presidente de la UIA, el Gobierno debe avanzar con medidas que reactiven la economía real, especialmente el crédito productivo. Reducir el llamado «costo argentino» es fundamental para mejorar la competitividad de la industria nacional, lo que incluye una reforma tributaria que será «verdaderamente muy complicada», pero imprescindible.
De cara a finales de año y 2026, Rappallini ve el presente como un período de transición. Se muestra optimista sobre una continua caída de la inflación, siempre y cuando se reactive la actividad económica y se consolide un proceso de crecimiento. En cuanto al tipo de cambio, destaca que el debate central no es el valor del dólar, sino los costos internos y la competitividad.
En resumen, la situación económica en Argentina sigue siendo complicada, pero la UIA y su presidente, Martín Rappallini, están trabajando en propuestas concretas para mejorar la competitividad, generar empleo registrado y reactivar la industria en el país.








