La humanidad ha alcanzado un hito revolucionario en el ámbito científico: la posibilidad de revivir una especie extinta. ¿Te imaginas ver caminar nuevamente por la tierra a un ave legendaria que desapareció hace siglos? Esto ya no es una fantasía, gracias al avance histórico logrado por la compañía americana Colossal Biosciences en su proyecto De-Sextinción.
El enfoque de este proyecto se centra en el regreso de un pájaro mítico conocido como el «Vejestorio», un ave que se extinguió en el siglo XVII. A través de la tecnología de edición genética y la colaboración con el Nicobar Dove, considerado el pariente más cercano del dodo, los científicos han logrado cultivar células germinales primordiales de la Paloma, que son precursores de óvulos y espermatozoides. Estas células se implementarán en pollos genéticamente editados, que actuarán como portadores de los futuros dodos.
Según los expertos de Colossal Biosciences, este avance abre la puerta a la reintroducción de miles de copias del dodo en los bosques de Mauricio en un plazo de cinco a siete años. Sin embargo, este proyecto no está exento de controversias. Mientras algunos celebran este logro como un avance biotecnológico sin precedentes, otros advierten sobre las posibles consecuencias de reintroducir una especie extinta en un ecosistema que ha cambiado desde su desaparición.
Beth Shapiro, directora científica de Colossal, asegura que el proceso será «lento y deliberado», con un enfoque en evaluar el impacto ecológico en Mauricio. A pesar de las incertidumbres, la compañía se encuentra respaldada por una inversión millonaria y el apoyo de figuras prominentes como Tom Brady, Paris Hilton, Tiger Woods y el cineasta Peter Jackson.
Además del dodo, Colossal Biosciences también está trabajando en la resurrección de otras especies emblemáticas, como el Lanudo Mamífero y el Terrible Lobo. El objetivo final es lograr la reintroducción de estas especies extintas con suficiente diversidad genética para prosperar en su entorno natural.
A medida que avanza este proyecto, las opiniones están divididas. Mientras algunos ven en la De-Sextinción una oportunidad para restaurar la biodiversidad y corregir errores del pasado, otros advierten sobre posibles desviaciones de recursos de problemas urgentes como el cambio climático, la pérdida de hábitats y la contaminación. El debate sobre la ética y las implicaciones ecológicas de este avance científico continuará, pero una cosa es segura: estamos presenciando un momento histórico en la ciencia que podría cambiar el rumbo de la conservación de especies en nuestro planeta.








