Descubre la nueva serie policiaca de Netflix que no te puedes perder
Crítica de Dept. Q, la nueva serie policiaca de Netflix que revitaliza las novelas de Jussi Adler-Olsen con Matthew Goode a la cabeza del reparto. Estreno el 29 de mayo.
Netflix nos trae una de las mayores alegrías de la semana: la serie policiaca Dept. Q, que viene avalada por Scott Frank, el creador de una de las series más exitosas de la plataforma como es Gambito de dama.
Se trata de la traslación de las novelas de Jussi Adler-Olsen, que han conocido previamente diversas adaptaciones cinematográficas con desiguales recorridos en salas comerciales (de hecho la última de ellas se estrenó en España directamente en streaming).
En esta ocasión, el formato resulta mucho más adecuado: la primera y prometedora temporada de la serie se compone de nueve episodios de unos 45 minutos de duración, que permiten desarrollar las dos tramas principales que transcurren en paralelo y explorar de paso las motivaciones y personalidades de los personajes protagonistas, algo muy satisfactorio para empatizar con ellos.
Eso sí, cambiamos las coordenadas espaciales porque las acción se traslada de Copenhague a Edimburgo, que comparte muchos elementos con la ubicación de las novelas originales, nueve en total publicadas entre 2011 y 2023. Y arrancamos desde el principio con La mujer que arañaba las paredes.
Dept. Q arranca presentándonos al altivo y perfeccionista inspector de policía Carl Morck, que acude junto a su compañero a atender un aviso. Se ha hallado el cadáver de un hombre cuyo cráneo ha sido apuñalado de forma salvaje. Sin embargo, parece llevar varios días muerto y hay algunas pistas contradictorias que les hacen sospechar que algo no encaja.
- Apenas llevan unos minutos en la estancia cuando son sorprendidos por un atacante que les dispara matando al policía de guardia y dejando impedido a su compañero.
- Meses después, cuando Morck se reincorpora al servicio, su jefa Moira no sabe muy bien qué hacer con él. Su genio se ha amargado aún más y nadie lo soporta y es obligado a asistir a terapia. De manera que cuando recibe órdenes de crear un departamento especial para la resolución de casos fríos, ve su oportunidad de oro servida en bandeja.
Traslada así a Morck al sótano, donde tiene que improvisar un despacho y crear un equipo con el que ponerse manos a la obra.
Así llegarán hasta él un misterioso analista de origen sirio Akram, una compañera que sufre estrés crónico en su puesto derivado de una trágica experiencia llamada Rose y, con el paso del tiempo, su compañero, que lucha por volver a caminar y encontrar un motivo para sobrevivir.
Su primer caso será el de una fiscal desaparecida cuatro años atrás, que estaba siendo acosada de manera anónima y trataba de huir de su pasado, mientras se hacía cargo de su hermano.
Una adaptación fiel y cautivadora
Hay muchas cosas interesantes que reseñar en Dept. Q, la primera de ellas, que es una adaptación satisfactoria que consigue aportar cosas nuevas sin dejar de lado las fortalezas del libro que son fundamentalmente la construcción de sus personajes, sus intrincadas tramas llenas de recovecos e intereses cruzados y un ritmo que te atrapa desde el primer instante.
Para eso es esencial contar con un reparto carismático y Matthew Goode (El descubrimiento de las brujas) lo lidera con solvencia, aunque acompañándose asimismo de secundarios magníficos como Alexej Manvelov (personajazo), Leah Byrne o Kate Dickie a quien la audiencia recordará por su papel en Juego de tronos.
Un equilibrio perfecto entre drama y misterio
Más allá de eso, Dept. Q tiene un buen balance de drama y misterio y consigue que nos impliquemos emocionalmente con la historia de todos los personajes, manteniendo en el terreno de la incógnita ciertos aspectos de cada uno de ellos y dejando muy claro que hay una voluntad expresa de continuar contando la historia.
No en vano, la trama principal, la del tiroteo en el que se ven involucrados los investigadores y da un giro vertiginoso a sus vidas, añade alguna revelación de última hora, pero queda inconclusa.
Una serie que promete y engancha desde el primer capítulo
En suma, Dept. Q crea una sana adicción y está bien resuelta, de manera que es una sólida primera piedra para una serie policiaca que pedía a gritos este formato para poder desarrollar de manera adecuada las historias y poder respirar sin las limitaciones de tiempo que impone el formato cinematográfico.
Por fortuna, también sabe conjugar en la ecuación momentos de alivio cómico y de crítica institucional sin que ello sea un obstáculo para que disfrutemos de un policiaco bien estructurado en el que el instinto y la audacia de nuestro protagonista es tan indispensable para llegar a un desenlace como el trabajo en equipo con sus colaboradores.
Así que asistimos, como espectadores, a la génesis de un equipo más cohesionado de lo que podría parecer en un comienzo en el que cada cual tiene su función para hacer echar a andar a un organismo completo: el Departamento Q. Bienvenida sea la serie a la plataforma.









