El Gobierno implementa el Régimen de Incentivos a la Mediana Inversión para impulsar la economía
En un intento por promover la inversión en pequeñas y medianas empresas, el Gobierno ha establecido el Régimen de Incentivos a la Mediana Inversión (RIMI) a mediados de abril. Este esquema ofrece beneficios fiscales para proyectos de inversión que oscilen entre 150.000 y 9.000.000 de dólares estadounidenses. Sin embargo, aún falta que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y los Secretarios de Agricultura y Energía dicten normas complementarias para formalizar la incorporación de las empresas al programa.
El RIMI, que forma parte de la Ley de Modernización Laboral, apunta a las inversiones realizadas durante los dos primeros años de vigencia, es decir, desde la publicación de la resolución conjunta hasta el año 2028. Está dirigido a micro y medianas empresas que cuenten con el Certificado MIPYME al inicio del ejercicio en el que se realice la inversión.
Una de las principales ventajas que ofrece el RIMI es la amortización acelerada en el impuesto a la renta. Esto significa que los bienes muebles nuevos podrán deducirse en dos años, las obras reducen su período de recuperación en un 40% anual, y el riego o los equipos de alta eficiencia energética se pueden amortizar en tan solo un año. Además, las empresas participantes podrán solicitar la devolución anticipada del IVA luego de transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde el cálculo pertinente, aunque este beneficio está sujeto al 50% de la cuota anual asignada en el Presupuesto 2026.
Según la Consultoría PMP, este tratamiento fiscal generará un impacto positivo en el flujo financiero de las empresas que accedan al RIMI. Un ejemplo práctico realizado por la consultora muestra cómo una microempresa de servicios, con una inversión mínima de 150.000 dólares en maquinaria, podría beneficiarse significativamente del régimen, obteniendo un ahorro equivalente al 14% del valor de la inversión en los primeros dos años.
Por otro lado, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) destaca el impacto de los beneficios fiscales ofrecidos por el RIMI en la eficiencia del gasto de inversión. Con la introducción de la depreciación acelerada en obras civiles y equipos especializados, se logra un incremento significativo en el valor computable del gasto de inversión, lo que se traduce en una menor carga de utilidad efectiva y una mayor rentabilidad del proyecto.
En resumen, el Régimen de Incentivos a la Mediana Inversión se presenta como una oportunidad invaluable para las pequeñas y medianas empresas que buscan expandir sus operaciones y mejorar su rendimiento financiero. Con beneficios fiscales claros y tangibles, este programa busca impulsar la economía y fomentar la inversión en el sector empresarial argentino.








