Sanrio, la compañía detrás de Hello Kitty y otras mascotas queridas, se enfrenta a una demanda que cuestiona su propiedad sobre uno de sus personajes más populares de Onegai My Melody. El estudio de producción de anime Comet ha tomado medidas legales, afirmando que Sanrio no ha dado crédito a los verdaderos creadores de Kuromi, una rival de My Melody muy querida por los fans. Según Comet, los animadores de la compañía diseñaron a Kuromi durante la producción de Onegai My Melody, pero Sanrio ha eliminado su participación de la historia. La demanda plantea preocupaciones sobre los derechos morales, específicamente si los creadores deben ser reconocidos por su trabajo aunque no tengan los derechos de autor.
¿Quién creó realmente a Kuromi?
Kuromi hizo su debut en el anime original de 2005 Onegai My Melody, producido por Studio Comet con la aprobación de Sanrio. Según Mogaki, Sanrio solo proporcionó un borrador de My Melody, dejando al equipo de Comet desarrollar los personajes rivales, incluyendo a Kuromi, por su cuenta. Informes sugieren que los miembros clave del personal en Comet no solo diseñaron la apariencia de Kuromi, sino que también eligieron su nombre, con alternativas rechazadas como Warumi y Urami. A pesar de esto, Sanrio posteriormente afirmó que Kuromi fue creada por Yuko Yamaguchi, una diseñadora conocida por trabajar en Hello Kitty.
Historia de Sanrio con controversias de derechos de autor
Esta no es la primera vez que Sanrio enfrenta problemas legales por la propiedad de personajes. En una demanda anterior, la empresa holandesa Mercis demandó a Sanrio por copiar a Miffy, un personaje creado por Dick Bruna. El tribunal dictaminó que el personaje de Sanrio, Cathy, era demasiado similar a Miffy, lo que llevó a una prohibición de productos en varios países y al retiro de Cathy. El caso demostró que Sanrio estaba dispuesto a empujar los límites creativos de maneras que a veces conllevaban consecuencias legales.
Con Kuromi, la situación es diferente, ya que se trata de derechos morales en lugar de plagio directo. Comet no reclama la propiedad de Kuromi, sino el derecho a ser reconocido como su creador para Onegai My Melody. La demanda continúa un debate en curso en la industria del entretenimiento sobre si los animadores y estudios deben recibir crédito duradero por los personajes que diseñan, incluso cuando trabajan bajo contrato. A medida que el caso avanza, podría sentar un precedente sobre cómo se reconoce la creación de personajes dentro de la industria del anime en Japón.
Fuente: dailyshincho.jp








